martes, 22 de marzo de 2011

Nº 43: QUITO… MONUMENTAL.



Ya llevo dos días en Quito.
Llegué ayer por la mañana desde Otavalo, y en la estación de buses del norte de Quito (lejos del centro) tomé una especie de camioneta (más barata que un taxi) y me fui al centro con una alemana y una escocesa que conocí en el bus, así nos salía mas barato.
Tenía un Hostel reservado en la zona de “mochileros” llamada Mariscal. Lo bueno, es que en esta zona la seguridad es buena. Lo malo, es que está lleno de gringos (como dicen aquí) y hay miles de bares para turistas, y la verdad es que parece que estés en otro país diferente.



Aún así, prefiero dormir por esta zona, no solo por la seguridad (que la verdad es que me ha parecido muy buena en general en todo Quito, la gente es muy exagerada) si no porque de esta forma te obligas a ir al centro histórico y así conoces más partes de la ciudad, si te alojas en el centro, de ahí no sales.
Como digo, la seguridad de Quito me ha parecido muy buena. Es verdad que hay que tener muchas precauciones, pero por lo general, en el centro hay muchísima policía, y yo por lo menos, en ningún momento me he sentido inseguro.




Quito es una ciudad ordenada, limpia, y con un centro histórico colonial, de lo mejor que he visto en Sudamérica. Tiene 3 plazas enormes y un montón de plazas pequeñas. Hay iglesias del siglo 16, monasterios enormes, preciosas calles adoquinadas y como no, cuestas empinadas que te hacen perder el aliento (estamos a 2.800 metros de altura). Quito, como muchas ciudades de Sudamérica, sorprende por su clima, aquí no hay que olvidar un jersey, un forro polar y un chubasquero… en cualquier momento te puede llover, o como te puede hacer bueno derepente… pero el “fresquete” siempre está presente.



La mejor forma de moverse por Quito es el Trolebús, que aquí llaman “Trole”. La verdad es que funciona fenomenal; es rápido, tiene un carril propio, la información de donde está el trole que esperas es “online”, y lo mejor de todo: el conductor tiene un micrófono y va diciendo por los altavoces que se oyen dentro del trolebús: “pase, pase, que al fondo hay sitio… siga, siga, cuidado con la puerta que cierrooo!”… es buenísimo, el tío además de ser conductor es Speaker!!! Bueno el tío o la tía, porque he coincidido con más de una conductora, y eso en España no es muy normal. Las estaciones son muy curiosas, porque no para en la acera, como cualquier bus normal, tiene una estación especifica construida en altura y el trole para justo en las puertas de cristal que hay en la estación al aire libre, es buenísimo!!! Bueno, y no tiene bocina, emite una especie de cancioncilla muy curiosa en vez de tocar el pito…




Lo peor que tiene; porque he conocido en el viaje a 4 personas a los que les han robado la cartera, cámara de fotos…etc. El trole va a tope, y todo el mundo va empujándose constantemente, (porque menudos tirones pegan los conductores) y en alguno de esos empujones… ya se sabe…
Lo importante es llevar la mochila delante (incluso los locales la llevan así) y no llevar NADA en los bolsillos, pero nada, nada. Me habrán dado mil empujones y notas manos por todos lados… pero es lo que hay…



Ayer coincidí con un chico Japonés y una chica alemana en mi misma habitación y nos fuimos por la mañana al centro, que tios mas majos!. Nunca habían comido en un sitio de “Almuerzo familiar”, y claro yo se lo recomendé. Comimos ceviche y seco de Chivo, y están riquísimos! No se lo podían creer cuando vieron que el menú costaba 1,80 dólares… y me dijeron que fue muy curioso comer con tanta gente local... pues este es mi menú de cada día.
Uno de los sitios más bonitos es la basílica del Voto Nacional. Es más espectacular que la catedral e incluso que el monasterio de San Francisco (que es la iglesia más antigua que hay en Quito) y lo mejor es que se puede subir a las torres que tiene la basílica, y no se como no pasa nada… hay que subir por unas escaleras donde las medidas de seguridad son inexistentes y si se tiene vértigo se debe pasar fatal. La verdad es que las vistas impresionan.





Otro sitio muy famoso es el “panecillo”, una colina donde está la virgen de Quito, y desde donde se puede disfrutar de una panorámica perfecta de la ciudad.

En resumen Quito y Ecuador en general, me ha encantado y me ha sorprendido su orden, su limpieza,y algunos hábitos muy parecidos a los españoles (más que en ningún otro país de Sudamérica de los que he visitado). Pero sigo sin entender como tanta gente de este país tuvo que emigrar a España. Y mira que he hablado con gente sobre el tema, con Pedro el chico de las peleas de gallos, con los de los Hostales, con un señor ( que iba vestido con el traje típico de la región de Otavalo, elegante a la par que informal) ayer en el autobús durante casi 2 horas... pero hay algo que no me cuadra. Parece ser que hace 10 años cambiaron el “sucre”, la antigua moneda, por el dólar, y desde entonces todo es muchísimo más caro. (como nos pasó con el euro, pero mucho más) y fue entonces cuando mucha gente salió del país… desde entonces se pueden ver cosas tan raras como que el menú del día cueste 1,5 dólares, y un imán para la nevera a modo de recuerdo, cueste 3 dólares… quién lo entiende???



Ecuador, te veo en la próxima… me dejo las Galápagos y la costa para cuando vuelva.
Colombia, allá voy!


CURIOSIDADES ECUATORIANAS:

- Aquí es normal ver un cerdo asado a las puertas de una casa en medio de la acera… y seguro que está riquísimo!
- La cantidad de “perroflautas” que hay por éstos países… es la leche! Les ves tocando música en los parques, pasando la gorra en los semáforos haciendo malabarismos, vendiendo pulseras y todo tipo de artesanía. La mayoría de ellos son argentinos, y de verdad que hay un montón. Me resulta muy curioso el contraste de una persona con apariencia de occidental pasando la gorra en un semáforo en la ciudad de La Paz… muy curioso. Coincidí con un chico de Buenos Aires en el bus pasando la frontera de Ecuador y me comentaba que el día anterior había sacado en una hora tocando la guitarra en Chiclayo (Perú) lo justo para comprar el billete a ecuador… si lo sé, me traigo los bongos!!!



- Todavía se nota aquí la influencia española. En general en toda Sudamérica, porque hay muchísimos bancos españoles (Santander, BBVA…) en Argentina, Chile, Bolivia… incluso las empresas de seguridad (Prosegur…) son españolas, o las empresas de construcción (OHL…), y qué decir de Movistar, está hasta en la sopa. Además la Copa libertadores (la “liga de campeones” de América) ahora se llama “Santander Copa Libertadores” o que Antena tres tiene una cadena propia en Ecuador…
- Que curiosos son los trajes típicos de la zona de Otavalo... las mujeres con sus blusas y sus faldas y las alpargatas negras, y los hombres con sus sombreros, su coleta y la trenza, las alpargatas y los pantalones blancos.
- En Quito no hay Dectahlon, pero tienen "La casa de los mil deportes", la mejor tienda de deportes de la ciudad... y lo mejor son los maniquies del escaparate... vaya tela...



- Lo mejor que se puede hacer al atardecer en cualquier plaza colonial de Sudamérica, es comprarse una bolsa de plátanos fritos con sal (Chifle salado) una Inca Kola, y disfrutar del entorno… que más se puede pedir?

lunes, 21 de marzo de 2011

Nº 42: LOS ALREDEDORES DE OTAVALO. EL CRATER CUICOCHA Y LA CASCADA DE PEGUCHE.



Ya estoy en Quito!
Y como cualquier ciudad sudamericana es muy bonita, sobretodo la parte vieja, la parte colonial, llena de iglesias, catedrales y monasterios. Pero es que Quito además es enorme!.
Aún así, hoy quiero hablar de los alrededores de Otavalo, que también me gustaron, y esto es lo que escribí ayer:



Después del mercador, hoy tocaba un poco de naturaleza.
Aquí en Otavalo no tienen muy bien montado lo del turismo de aventura, y mira que podrían, porque desde luego tienen sitios muy chulos. Por no tener, no tienen ni sitio de información turística, y si encima es domingo y no puedes intentar preguntar o sacar información en las agencias de viajes (porque de hecho sólo hay una y estaba cerrada) no te queda otra opción que preguntar a la gente. Una de mis ideas era alquilar una bici y descubrir los lugares más bonitos de la zona en dos ruedas, pero entre que el día estaba un poco gris y sobretodo estaba cerrado el único sitio que alquilan bicis en todo Otavalo, pues no me quedo, como digo, otra opción que preguntar a alguien como llegar al cráter del volcán “Cuicocha”.



Me encontré por la calle a dos tíos que iban montando en bici totalmente preparados, como decimos mi hermano y yo, “iban disfrazados de romanos”. Les pregunté y me indicaron perfectamente. Me acompañaron hasta la terminal de autobuses, muy majetes. Me tuve que tomar un bus al último pueblo antes de la subida a la caldera del volcán, y la subida sólo se puede hacer o en camioneta o en camioneta… no hay autobuses que te suban hasta la entrada del parque nacional, y son unas camionetas que cobran 4 dólares las que se encargan de subirte. Así que nada más llegar tomé una y para arriba.



Cuando llegas a la caldera del volcán es muy curioso como con el paso del tiempo se ha convertido en un enorme lago de profundidad desconocida y con dos enormes islotes volcánicos en su interior. La pena es que el volcán Cotacachi que se encuentra justo detrás de la laguna volcánica, no se veía, estaba completamente tapado por las nubes.
Nunca en mi vida había oído hablar de este volcán, pero cuando he visitado el desangelado centro de interpretación del parque nacional que lo alberga, la verdad es que me ha sorprendido. No sólo por las magnificas vistas que hay desde el embarcadero de la laguna (que yo no he podido ver por el mal tiempo…) si no por lo bonito que es el volcán, menudo entramado de grietas y rocas!.



Se trata de una montaña muy bonita, que no me hubiera importado escalar, de no ser porque estoy un poco saturado de montaña y aventuras (pero darme dos días más y me recupero eh?) y tampoco tengo mucho tiempo en Ecuador. Encima he leído que la primera persona que lo escalo fue Edward Whymper el famoso escalador, geólogo y explorador Inglés que protagonizó la mítica y trágica primera ascensión al Cervino en el siglo 19. Pues un poco antes de aquella increíble ascensión, estuvo por el Ecuador y realizó la primera ascensión a este bonito volcán de 4.900 metros de altura.



Mi idea era rodear andando la caldera del volcán y disfrutar del paisaje del cráter, esa es la caminata más famosa, pero el tiempo se puso cada vez peor y preferí volver al embarcadero a tomar otra camioneta para bajar al pueblo. Y justo cuando iba a llegar al embarcadero, pasó un coche, hice “dedo” y me paró. Había leído que también era habitual subir y bajar del cráter por este método, los lugareños están acostumbrados, y a la primera que lo intenté me pararon unos cubanos que vivían en Quito y que estaban aquí pasando el fin de semana, así que no eran que se dijera muy "lugareños", pero eso sí, muy majetes.
Cuando me dejaron en la parada del bus para Otavalo, empezó a caer agua a base de bien.
En el camino del cráter coincidí con un grupo de niños que estaban recogiendo una especie de mora, y me paré un rato a hablar con ellos. Me enseñaron alguna palabra en Quichua (que no "quechua", aquí en Ecuador es "Quichua") que como no, ya he olvidado...



Por la tarde, ya en Otavalo, después de comer un típico menú por 1 € en un sitio de “Almuerzo familiar”, fui a visitar la cascada de Peguche, un pueblo cercano a Otavalo. La verdad es que está curiosa, es bonita.
Después volví tranquilamente andando a Otavalo, siguiendo unas vías del tren que según me comentaron era la mejor manera de no perderse, y así fue.

CURIOSIDADES DEL ECUADOR:



- En Ecuador, el equipo de futbol más famoso del país es el “Barcelona de Guayaquil” y que además tiene el mismo escudo que el Barsa, pero el mismo, el mismo.
- En cuenca pude visitar un mercado muy curioso donde había mujeres curanderas que trataban los males de los niños y de otras mujeres golpeándolas con flores y plantas medicinales y restregándolas toda clase de piedras y amuletos. Había que ver a los pobres niños que no entendían nada mirando con una cara de mala chuti a la curandera que pá que… normal! Y si encima la tía esa con cara de bruja te escupe agua en la cara, pues ya me dirás!!! Como para no molestarse…



- También en Cuenca pude visitar un museo muy interesante, el museo de arqueología y etnografía nacional, donde puedes disfrutar de una de las pocas muestras de cabezas reales reducidas de los jibaros. Es realmente impactante. Lo mejor de la exposición son las explicaciones que hacen acerca de los jibaros o como aquí los llaman La tribu de los “Shuar”, sus rituales, sus tradiciones y el motivo por el que reducían la cabeza de sus adversarios. Las cabezas reducidas las llaman “tsantas”. Mira que intenté hacer alguna foto, pero el museo y esa zona en especial estaban atestadas de cámaras de seguridad. Recuerdo las caras de las cabezas reducidas, con sus pelos perfectamente cuidados y peinados. Parece ser que los Shuar los cuidaban y peinaban a menudo como si de un juguete o un trofeo se tratara…
- En cualquier sitio de “almuerzo familiar” el menú incluye de primero una contundente sopa, y además del típico segundo a base de arroz y carne, te dan un jugo… y a cada cúal mas bueno! (y todo por 1 €!!!)
- Y hablando de comidas… que buenos están los plátanos fritos! Aquí los venden como si fueran patatas fritas. Los hay dulces y salados, y como están los salados!!! En cuanto veo un puesto ya me lo estoy pidiendo.
- Ah! Y otra curiosidad que se repite en cualquier ciudad de Sudamérica; a la hora del almuerzo en las teles de los restaurantes baratillos o hay un partido de futbol o ponen a los Simpsons... no falla!!!



PD: Ayer pasé cerca de un “cine” donde ponían una peli a las 8 de la tarde… y que mejor plan? Así que allí me vi rodeado de parejas en un cine recientemente estrenado, de no más de 40 butacas (el único que hay en Otavalo) viendo un peliculón… se llamaba: “Ni en sueños (esta chica es un 13, dale lo que se merece)”. No es lo que parece, eh? no penséis mal. Es un estreno real de Hollywood, en plan American Pie, pero mala. Ya solo con el título te invita a no pagar el euro y medio que costaba la entrada, pero para un rato no estuvo mal... es que hacía más de 4 meses que no iba al cine…

domingo, 20 de marzo de 2011

Nº 41: OTAVALO, EL MERCADO DE LOS MERCADOS.



A las 6 de la mañana me dejo el bus que tomé por la noche desde Cuenca a las afueras de Otavalo.
5 minutos antes: “Perdone, va a entrar en Otavalo?” “Si, si” me dice el ayudante del conductor, del cual ya no me fiaba nada… pues cuando cargamos las maletas en Cuenca decía que el bus no llegaba a Otavalo, que el bus acababa en Quito. Al final el jefe de estación puso orden y nos confirmó a todo el bus que iba hasta Ibarra y que por supuesto paraba en Otavalo, “En la estación central?” “Si” Me confirma, “Y hace una parada para cenar algo?” “También, no se preocupe” Me confirma de nuevo el jefe de estación y la que me vendió el "boleto". Ya arriba, el ayudante me confirma que no van a parar... y a las 9 de la noche en una estación donde paran para recoger pasajeros aprovecho para comprar algo de cenar “Me esperas 3 minutos?” “Si, si pero rápido” “gracias”… cuando me di la vuelta mientras estaba comprando algo de pollo (lo típico aquí) veo al bus saliendo por la estación, no había pasado ni un minuto!!! Me toca hacer un sprint, ponerme delante del bus y ver al ayudante con cara de poker y al chófer echarle la bronca… menos mal que llegué!



Total, que volvemos a esta mañana y al contrario de lo que me confirmó el jefe de estación y el mismo ayudante, de entrar en Otavalo nada, y cuando veo que le bus se aleja de la ciudad “pero no entra?” “Si, si, Otavalo” (parece que a veces habláramos otro idioma, vaya tela) Deje, deje que me bajo aquí. Me toco andar un rato, pero lo mejor es que uno de los atractivos de Otavalo es su enorme y colorido mercado, al que además los sábados se le une el Mercado de animales, y a eso hora de la noche, cuando estaba a punto de amanecer, me encuentro rodeado de gente “paseando” cerdos por la calle, gallinas, gallos, patos… y yo en medio con las mochilas al hombro. Pregunto un par de veces como ir al centro del “pueblo” (aquí viven casi 43.000 personas pero el ambiente sigue siendo de pueblo) a la “plaza de los ponchos” centro del marcado artesanal, y según voy andando veo a la gente poniendo los puestos del mercado del pueblo, ya ha amanecido y voy mirando Hostales donde quedarme, en el segundo en el que pregunto “Hostal Colón” tienen sitio, es barato y está bien, aquí me quedo.



Después de una ducha, me voy para el mercado de animales, que sólo dura hasta las 10 de la mañana y está a las afueras, donde me dejó el bus. Después volveré al pueblo para ver el enorme Mercado de Otavalo, que se dispersa por todas las calles del pueblo, de verdad que es enorme.
Al salir a la calle, en sólo media hora había cambiado todo, los puestos estaban ya listos, había gente por las calles , y casi todo el mundo se dirigía al mercado de animales.
Es muy curioso como viste aquí la gente; los hombres llevan siempre sombrero y una larga coleta morena con trenzas. Las mujeres llevan una blusa típica de aquí, muchos collares de color dorado, una falda oscura y unas sandalias negras que aquí se venden por todos lados. (algunos hombre llevan también sandalias, pero blancas y acompañadas de un pantalón también blanco)





En el mercado de animales me sentí en mi salsa, sobretodo en la zona de las vacas lecheras y los terneros. Miraba a mi alrededor, el pueblo rodeado de verdes montañas, “praos” por todos lados, un frio que pa qué, las nubes y la niebla cubrían el cielo y empezaba a lloviznar… como hubiera disfrutado mi abuelo en este mercado!, me hubiera encantado verle pasear por aquí y conversar con algún “pasiego” de los de aquí… seguro que se hubiera entendido con ellos.




Pero el mercado también tiene cosas muy curiosas que ya no me son tan familiares, como los “Cuys”, conejillos de indias que aquí y en Perú son una delicia… les ves allí en la zona de los conejos, los pollos, las gallinas…y los conejillos en medio, menudo hamster enorme! Y no veas cómo se los llevan las señoras, se los quitan de las manos! Habrá que probarlo antes de irme…



Lo que si que probé fue el “Hornado”, carne asada de cerdo con papas, maíz, algo de tomate y ensalada. Aquí la comida es contundente, el frio obliga… Ese fue mi desayuno y el de todos los lugareños, y está riquísimo, y como entra! Me senté en un puesto con una familia que era de Ibarra, y estuve un rato hablando con ellos, gente encantadora. Entiendo que los 2 únicos turistas que vi en aquella zona del mercado se pararan solo para hacer una foto al cerdo asado, con su cabecita y todo, que estaba delante del puesto, y pasaran de largo, viendo a la mujer desmigando al cerdo con las manos y sirviendo los platos… lo mejor es que también parten un trocito de la piel quemada del cerdo y te la pone a modo de “guinda” encima de toda la comida… y está riquísima!
Después de un par de horas me volví al pueblo y a su enorme mercado. Pero es gigante de verdad, prácticamente todas las calles tienen puestos, es increíble. Lo mejor del mercado es observar a la gente, las ropas que llevan, los peinados. Desde luego Ecuador me sigue sorprendiendo para bien, la gente de los pueblos es igual de “auténtica” que en Bolivia pero encima me parecen más cercanos, es muy fácil hablar con ellos y sentirse cercano.



Para el almuerzo me metí en un sitio de almuerzo “único”, muy típico aquí. Te sirven una sopa contundente de maíz de primero, y después pollo asado, con arroz, maíz (choclo) algo de ensalada y frijoles… una bomba, que está riquísima. Había visto a un tío servir la comida con una bandeja por los puestos del mercado y le pregunté, me dijo que le siguiera al restaurante, “métete directamente, al fondo hay sitio”… y otra vez, otra conversación muy interesante con una familia de aquí.
Después de comer semejantes platos, no me quedó otro remedio que irme a echar una pequeña siesta, sobre todo teniendo en cuenta que no había dormido mucho en el bus, no fue de los mejores que he cogido… y la verdad es que estaba realmente cansado.




Después, me sucedió lo que no sé porque me suele pasar cuando no tengo algo interesante que hacer, y de repente siempre pasa algo, y tambien siempre bueno. Estaba dando otra “pequeña” vuelta por el mercado y para merendar me paré en un puesto que vendía fruta cortada y me pedí una raja de sandía, allí estaban tres chavales comiendo sandía también, nos pusimos a hablar y me invitaron a ver una pelea de gallos en el recinto ferial, que estaba justo allí. Había leído en la Lonely que en Otavalo eran típicas las peleas de gallo, pero ni me imaginé que tuviera la suerte de conocer a unos chavales super majetes que me iban a invitar a ver peleas de gallos. “Nosotros tenemos primera fila, pero no te preocupes que te colamos” Yo no entendía nada, y al final resultó que eran primos y que a la familia les encantaban las peleas de gallos y tenían reservado para todo el año 4 asientos en primera fila, y como hoy no venía el padre de Pedro, pues me senté yo en su sitio. (y menuda coindencia!!!, el padre y el hermano de Pedro se llaman Juan, “anda pues mi padre y mi hermano se llaman Pedro, justo al revés”)



Me lo pasé genial! Me explicaron todo acerca de las peleas, las reglas, como preparan a los gallos, las apuestas… todo. Estuvo genial! Parece ser que el presidente Correa quiere prohibir las corridas de toros y las peleas de gallos. Hay una consulta popular en dos meses para su prohibición y es una discusión típica por aquí.



Te pueden gustar o no, pero lo que está claro es que no es lo mismo verlo desde fuera que verlo desde dentro y que alguien que entiende del tema te explique cómo funciona todo. Es algo parecido a lo que sucede con los toros en España.
De todas formas, está claro que hay sangre y que es cruel, como los toros, así que no me extraña que se intenten prohibir, y tampoco me extraña que le gente se oponga. Es verdad que son tradiciones muy antiguas, pero yo creo que este tipo de tradiciones deben evolucionar o desaparecer, y lo dice alguien a quien le gustan mucho los toros, mucho mas antes, pero que se ha convencido de que o esa fiesta se renuevan o morira inevitablemente.

PD: La cámara reflex, de vez en cuando resucita y me deja hacer alguna foto... a ver cuanto dura...

viernes, 18 de marzo de 2011

Nº 40: CUENCA, QUE BUEN ROLLO!!!



Ya estoy en Ecuador, en Cuenca, pero no la de Castilla La Mancha…
Cuenca me ha sorprendido nada mas llegar, creo que debe ser una excepción dentro de las urbes ecuatorianas, porque sino este país no tendría problemas económicos, ni de ningún tipo.
Desde las afueras de Cuenca se ve que hay calidad de vida en esta ciudad, y tambien dinero. Y tampoco sé porque, porque aunque es turística (lo poco que he visto de la ciudad, desde luego es precioso) Cuzco también lo era, y muchísimo más, pero no se veía la calidad de vida que hay aquí…



La ciudad es una de las más limpias que he visto en mi vida. Se trata de una ciudad señorial, donde los bares y pubs tienen música en vivo y se respira un ambiente muy cultural. La gente sale a correr por los preciosos y excelentemnente cuidados jardines que hay a lo largo del río Tomebamba (lo que daria por echar una carrerita por este lugar con mi "muy mejor amigo" David Carrillo... como echo de menos aquellos "entrenos").
Como digo, esta ciudad no es lo que me esperaba, desde lkuego me ha sorprendido para bien.
Cuando ayer pasaba la frontera ecuatoriana, el autobús de línea en el que viajaba se llenaba de niños vendiendo bebidas, ensaladas de frutas, jugos… en cada semáforo en el que paraba el bus los niños entraban a toda leche. Los pueblos que pasábamos en la carretera, se veían con un desarrollo inferior al de Perú.



Aún así, tampoco me pareció tan poco desarrollado como había leído, y ni siquiera en la frontera me intentaron sobornar los policías, como también había leído que podía ocurrir. Pero desde luego que lo que no me esperaba es que Cuenca fuera una ciudad de esta categoría, una señora ciudad, y encima con unas iglesias, monasterios y un aire colonial, que me recuerda a una ciudad como puede ser Oviedo.
He recorrido toda la ciudad, he ido al mirador "Turi", a los pocos restos Incas que quedan en la ciudad, a todas las iglesias y plazas importantes, y desde luego Cuenca es una ciudad moderna y con encanto.
Lo curioso es que para llegar a la ciudad, que se encuentra en la region de las "tierras altas" (aqui ya no hay altiplano pero las ciudades tambien estan a cierta altura, de hecho ya se acabo el calor y las "chanclas") pues han aparecido de nuevo los caminos en vez de carreteras y los precipicios a ambos lados del bus...
Otra curiosidad es que no se ve mucha gente con rasgos indigenas, se ve mucho criollo o cholo (como dicen aqui) gente mas bien tirando a blanca de piel.

Hoy necesito incluir una entrada "extra":

LA TUMBA MAS IMPRESIONANTE… LA DEL SEÑOR DE SIPAN:




No podía acabar la entrada sin hacer mención a las ruinas del señor de Sipan, en la ciudad de Chiclayo. Las visité el miercoles, y realmente me encantaron.
Me sorprendió, porque tampoco había oído hablar mucho de ellas y no era una de mis prioridades en un principio, pero el guía de Trujillo me convenció para que no dejara Perú sin visitarlas.
Existen 2 museos que hablan de las ruinas y las tumbas del señor de Sipan, y después de estudiar en los museos lo que esta cultura Mochica representa en la zona y lo que fue el señor de Sipan y como se descubrió su tumba, te diriges a visitar las ruinas in situ, en plan colofon, y la verdad es que merece mucho la pena, impresiona. De hecho, para mí ha sido sin duda el mejor museo al que he acudido en mi vida, la historia te engancha desde el principio.



Y así es, la historia del señor de Sipan es increíble; Aunque ya se conocía la existencia de la cultura Moche (de la que hablé en la entrada anterior) por la zona del río que lleva el mismo nombre en la región de Trujillo, no se sabía hasta mediados de los ochenta que cerca de Chiclayo había una templo gigantesco y de un valor histórico incalculable y que desvelaría muchisimas incógnitas de la cultura Moche o Mochica.
Y porque no se sabía? Porque nadie pudo suponer nunca que las tres montañas que hay en medio de los cultivos de caña de azúcar cerca de la ciudad, no eran realmente montañas, si no templos de la cultura Mochica (de hace más de 1000 años) construidos en adobe pero que actualmente están completamente deteriorados por el agua Y EL PASO DEL TIEMPO.la escorrentía a hecho que parezcan montañas naturales. Incluso los españoles cuando llegaron pasaron por delante de los templos y no sospecharon nada.
La gente del lugar empezo a descubrir objetos de valor en su interior y fue entonces cuando nacieron los “huaqueros”, personas que roban objetos de valor en los templos, o también llamados “Huacas”. Cuando las autoridades y los arqueólogos se quisieron dar cuenta, muchas de las tumbas que había en el interior de las tres “montañas” habían sido saqueadas.



Menos mal que todavía quedaba la tumba más importante de todas, la que estaba mas arriba,la del señor de Sipan, el que se cree era el rey absoluto de aquella cultura en aquellos días, ya que el resto de tumbas eran las de su séquito.
Y que tiene de nuevo el museo? Pues que es una recreación de todos los acontecimientos que tuvieron lugar en aquellos años ochenta. Desde la llegada de los primeros arqueólogos y las excavaciones que hicieron hasta el descubrimiento de la increíble tumba del señor de Sipan. Lo mejor es que el museo te va contando paso a paso como se va descubriendo la tumba, y acabas sintiendo la misma curiosidad que sentirían los arqueólogos cuando fueron descubriendo capa a capa los restos de la tumba, sin entender que era lo que había por debajo de cada capa de arena que quitaban.



Para acabar en el museo hay una recreación de la tumba original y de los objetos topográficos y arqueológicos que utilizaron para descubrir la tumba y hacer el inventariado, y lo mejor es que vas bajando poco a poco tú también a la tumba, descubriendo los diferentes niveles según se van dando las explicaciones.
Y para acabar el día, la guinda es visitar las tumbas originales en los yacimientos de Sipan, en las famosas montañas de adobe, e imaginarte como fueron allí las excavaciones durante más de 15 años.
Y lo más sorprendente… quedan cientos de yacimientos en la zona y miles en el Perú por descubrir y por estudiar, que todavía hoy siguen enterrados. De aquí a pocos años, se pueden descubrir culturas completamente desconocidas hasta el momento.
A mí desde luego me encanto el museo y la historia que rodea la yacimiento, ya que incluso el “huaquero” más famoso de la época, murió en un enfrentamiento con la policía y nunca reveló donde había guardado los objetos que había robado en Sipan durante años…



PD1: En la visita coincidí con un matrimonio canadiense realmente encantador. Que pareja mas simpática. Lo mejor fue cuando nos llevaron a la mitad de la visita en plan “borregos” a comer en la típica parada turística para que pagues el menú a precio de oro, y encima te meten allí como si no tuvieras voz ni voto, ni te preguntan. Vamos, lo que más me gusta a mi… asi que yo me salí del restaurante a ver si encontraba algo mas barato y auténtico. Los canadienses que me vieron entrar en un sitio de menú del día, muy cerquita, se vinieron conmigo y luego otro peruano del grupo tambien se animo. Total, que sólo fueron dos los turistas que comieron en el restaurante “trampa” de la agencia. Y mientras los canadienses me felicitaban por la elección del restaurante, porque la comida ademas de barata estaba genial, los de la agencia me miraban con una cara de pocos amigos que pa qué…



PD2: Ayer a las 7 AM, me encontaraba ya en la plaza de tumbes, el ultimo pueblo de Perú antes de la frontera, y como no había casi nadie por las calles, me fui a la plaza de armas, donde conocí a un chaval de 16 años que tenia un examen a sea hora, pero se lo habian atrasado y no tenia que ir a clase hasta las 11. Total, he charlado con el y nos hemos dado una vuelta por la ciudad, el me la ha enseñado en plan guia, y yo le he visto la solucion del examen que justamente yo me habia comprado en Lima, en la calle peatonal a aquella mujer que los vendia (que coincidencia) y hemos acabado repasando unos problemas de máximos y minimos y representacion de funciones… vaya tela!!!… lo mejor es que no se ni como me acuerdo de aquello todavía… bueno, debe ser porque me costo un “pelin” sacarme las matematicas de la carrera, verdad Agus?

Ah! que se me olvidaba. Aupa Atleti!!!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Nº 39: EN TRUJILLO, PERO NO LA DE EXTREMADURA.



Después de mi experiencia Amazónica tome un bus la misma noche que llegué a Lima en dirección Trujillo, la ciudad que fundó Pizarro con el nombre de su pueblo natal extremeño. Realmente el nombre parece que no lo puso él, fue Almagro, pero lo hizo en honor a Pizarro.
Yo sólo he estado una vez en mi vida en Trujillo de Extremadura, y nada tiene que ver aquel encantador pueblecito con esta ciudad peruana, la tercera en población del país del Sol.
Como todas las ciudades peruanas, Trujillo tiene un centro colonial muy bonito, precioso. La plaza de armas es enorme y está rodeada por casas coloniales de diferentes colores. La calle comercial Jirón Pizarro, es peatonal y está llena de las típicas casas de cambios, agencias turísticas, bancos y pastelerías. Mira que yo nunca he sido “dulce”, más bien he sido “salado”, pero desde que probé el manjar (o dulce de leche) ya no me puedo resistir a comer un alfajor de vez en cuando. Es curioso como hay diferentes comidas que se repiten en toda Sudamérica, como las empanadas, los alfajores, los panecillos… la verdad es que me estoy volviendo un experto en alfajores, y de todos los que he probado en cada país que he visitado, me quedo con el primero que probé en mi vida, y para eso no tenía que haberme ido tan lejos de casa…



Bueno, pues el bus llegó a Trujillo antes de lo que pensaba y de lo que me habían dicho en la estación de Lima, y me planté en medio de la ciudad a las 4 y media de la madrugada, y la verdad es que es de esas cosas que no me gusta que ocurran cuando viajo y son de las que hay que evitar, pero bueno... No tenía reservado ningún hostal, así que a esas horas me tocó elegir a un taxista “fiable” y que me llevara a un Hostal de confianza. Yo tenía varios Hostales mirados de la guía, pero al final acabé en uno en el que el tío del Hostal estaba en un estado un pelín “regulero”. El tío se me dormía de pié mientras estaba rellenando la ficha del hostal, “amigo te cancelo ahora la habitación?” ( aquí pagar se dice “cancelar” y se usa en todas las tiendas) “Amigo?, que tío, si está roncando de pié”. Menos mal que una mujer que trabajaba en una tienda al lado y que estaba abriendo estaba allí para ver que le había “cancelado” la habitación, porque el tío me estuvo pidiendo al día siguiente insistentemente en cuanto me veía, la pasta, “amigo, ayer te pagué, ya no se cómo decírtelo, si no le dieras tanto al vitamina “v” (como decía mi abuelo) no tendrías estos problemas, macho”.



Por la mañana fui a ver la ciudad y en la plaza de armas no hizo falta buscar algún tour para visitar la enorme cantidad de ruinas que tienen los alrededores de Trujillo. Orlando, un chico que trabajaba en una agencia, se me acercó en la plaza de armas (como nos pasa a cada “gringo” cada 5 minutos en cualquier ciudad peruana, somos asaltados por los tíos de las agencias) pero en este caso, la verdad es que era majete y no muy insistente, así que me fui a informarme mejor y les contraté el tour. Por 10 euros te llevan a ver por la mañana las ruinas de la huaca del Sol y de la Luna de la cultura mochica, además del Museo recién estrenado de la Huaca de la Luna.
Parece mentira porque son los Incas la cultura más famosa de toda Sudamérica, cuando no estuvieron más de 200 años dominando este continente. Ha habido muchísimas antes de ellos, y con construcciones a la altura de las del imperio Inca, como los Moche, Chimú, Tiwanaku, Aimara…etc. En el fondo, los primeros conquistadores en estas tierras fueron los Incas que se encargaron de acabar con todas las culturas anteriores del continente, hasta que llegaron los españoles, claro…



Bueno, pues las visitas a los templos (huacas) del Sol y la Luna merecen mucho la pena. Solo se han hecho excavaciones en la Huaca de la Luna, y les queda muchísimo por descubrir, en la del Sol ni siquiera han empezado por falta de presupuesto. Esto es muy típico en Perú, hay tanto que excavar e investigar y tan poco presupuesto que la mayoría de las ruinas siguen actualmente enterradas.
Por la tarde visité la ciudad de Chan Chan, la ciudad de barro más grande de la historia de la humanidad. Pertenece a la cultura Chimú, posterior a la Moche, y fue la última pre-Inca.
También merece la pena, hay 9 palacios enterrados actualmente, el que se puede visitar es enorme, y solo han reconstruido el muro de la periferia… quedan cientos de hectáreas por descubrir… el sitio es enorme. Me sigue sorprendiendo lo árida que es esta región de Perú, parece un autentico desierto.



También conocí a los graciosos perros peruanos. Parece que estuvieron a punto de desaparecer hace poco, pero cuando los arqueólogos estudiaron las diferentes ruinas y vieron que ya los veneraban estas culturas hace 1000 años, se dieron cuenta que estos perros eran algo único de aquí y que merecía la pena cuidar. La verdad es que tienen una apariencia súper graciosa, parece que estuvieran enfermos o algo, pero que va son así. Algunos tienen cresta, es la leche! La gente estrangera no les toca, puede que porque parecen sarnosos o que están locos por su apariencia, pero que va, son la mar de graciosos. Lo mejor es que para la gente de aquí, estos perros tienen propiedades sanadoras, sobretodo para problemas de reuma… dicen que hay que dormir con el perro a tus pies y todo solucionado...a partir de ahora cuando me duela la espalda voy a dormir a casa de mis padres y me meto al trufo en la cama, a ver si tambien tien propiedades sanadoras...





Por la tarde fui a visitar el pueblecito de Huanchaco. Un pequeño pueblo antaño, que ahora ha crecido gracias a la olas que aquí forma el Pacífico y que ha atraído a los surfistas. De toda formas tampoco está “a tope”, me lo imaginaba con más gente en plan Benidorm, y todavía tiene un aire de pueblo. Allí se pueden ver los “caballitos de totora”, las típicas embarcaciones con las que pescaban y surcaban aquí el pacífico. Hoy en días puedes pagar para que un tío te lleve en el caballito y te dé una vuelta por el mar.




Ahora ya estoy en Chiclayo, he llegado esta tarde. Que cambio de ciudad, Chiclayo es más pequeña que Trujillo, pero sus calles están llenas de gente, pero a tope a tope. Y como no, tiene sus correspondientes plaza de armas y catedral. La calle mas multitudinaria es la Avenida "Balta". (que buen nombre para una calle, eh papa?)
Por cierto que una de las cosas más famosas que tiene Chiclayo (además de la tumba del señor de Sipan, que es lo que he venido a ver) es su “mercado de brujos”, que al fin y al cabo es un mercado normal y corriente, pero enorme, realmente grande. Puedes encontrar de todo. (que pena que no pueda usar definitivamente la réflex para fotografiar las cosas tan curiosas que aquí venden)



Cuando pasaba por delante de un puesto de una señora mayor que vendía legumbres y que estaba de chachara con otras mujeres, me ha lanzado el primer piropo de mi vida “hay que ver que “gringo” tan hermoso” dice la mujer cuando paso, pensando que era guiri y no hablaba español (la gente me dice cosas en castellano generalmente pensando que no les entiendo, pero nunca un piropo…) “muchas gracias señora, pero que va, no soy “gringo” , le digo, “Pero si habla español el “gringo”!!!, de donde eres de España?” Nos ponemos a hablar un rato y al final me despido y le digo “Ah! Y gracias por el piropo señora” Y la mujer se parte… “llévame contigo a España!!!”… que mujer más simpática.

CURIOSIDADES PERUANAS:

- Existen muchas opciones para hacer llamadas en Perú, en un locutorio, en una cabina de Telefónica, o hacer desde el móvil de unas señoras que llevan un chaleco fosforito generalmente amarillo, que pone “llamadas”. Te dejan su móvil y calculan el tiempo de tu llamada y se la pagas a 0,50 céntimos de nuevo sol por minuto. (0,14 €), ves a los chavales haciendo cola para llamar, qye bueno!
- Otro servicio curioso que te ofrecen por la calle es el del tío que te pesa con una báscula cutre en medio de la calle por 0,50 soles, pero te aseguran que el peso es “exacto” y que se trata de un “contorol de salud”, buenísimo.



- En Perú están de elecciones y muchísimas paredes están llenas de “grafitis” politicos, no de carteles, que también, sino de pinturas directamente. Después de 21 días en Perú, ya a me conozco a los candidatos, Toledo, Lucho Castañeda (el que tiene mas opcines), Keiko (la hija de Fujimory) y un tal Rolando Alarcón, que espero no tenga nada que ver con Lalo o con Pollito Camocho… o si? Confirmármelo que estoy en vilo...
- Ahora están en la tele anunciando los “exámenes de ganadores”, los exámenes de acceso a las Universidades privadas peruanas. Yo ya tengo la solución del examen del año pasado de una de las universidades, por si me presento…




- Todas las ciudades están llenas de policías de tráfico mujeres, pero a tope. De hecho no he visto ningún hombre en ese cargo de policía. Si llegas a un cruce y no ves el semáforo (que es lo más normal aquí en Perú y en Sudamérica en general) puede ser que no haya directamente o que si hay esté “escondido”. Si no hay, busca a la agente de tráfico con su típico casco blanco y pantalones marrones, porque está por algún lado fijo dando pitidos sin parar.
- Si antes de que el bus de larga distancia arranque, entra un policía (este en cambio es siempre un hombre) y hace fotos con una cámara digital a cada pasajero o graba con una cámara de video directamente, es normal, aquí funcionan así… yo ya directamente poso para la foto…
- También en Huanchaco pude observar la típica caña de pescar que usa allí la gente… un trozo de madera y una hilo de pescar enrollado. Y puedes encontrar un montón de gente en el muelle pescando con esta especial “caña”, desde un tío trajetado, un abuelete, o un chaval, muy curioso.



Bueno, pues la siguiente entrada será desde Ecuador.
Como voy a echar de menos la Inca-Kola!!!!!!!!!!!!!!!
PD: Sara, me tienes que confirmar que puedo conseguir Inca-Kola en Madrid…
Chao Perú, que bien me has tratado!