martes, 8 de marzo de 2011

Nº 34: LIMA, LA CIUDAD DE LOS PRECIOSOS BALCONES.



La verdad es que Sudamérica me está sorprendiendo completamente. Nunca me imaginé que Lima fuera a ser así. Cuando amaneció en el bus que me llevaba desde Arequipa a Lima, pude descubrir que volvía a estar en la Panamericana, y que la encontraba igual que la dejé en Chile, rodeado de desierto. Y así h sido hasta que he llegado a Lima. Parecía que más bien fuera una ciudad de algún país árabe… Lima está rodeada de colinas desérticas y playas interminables. Nunca pensé que fuera a ser así.




Nada más llegar tomé un taxi que me llevó al Hostel para mochileros que había reservado por internet. Menudo menda el taxista… decía tener 94 años y conducía un “Tico” (unos taxis amarillos enanos) que por la velocidad que llevaba, debía tener más edad que él. El tío se me puso a cantar canciones de Sara Montiel y otras folclóricas… que si tenía 3 mujeres, y estaba hecho un chaval… “ya, ya pero donde está el Hostel, lo sabe, no?” Y que iba a saber, el tío preguntó 4 o 5 veces, al final tuve que echar de mi plano de la guía para llegar a mi destino…
Dejé las cosas y me fui al centro de Lima. Aquí es fácil moverse, la ciudad como la mayoría de las grandes ciudades sudamericanas, está construida en cuadras y con calles paralelas y perpendiculares. Además el sistema de “micros” (pequeños autobuses) funciona muy bien, y es muy barato. El problema es el tráfico que tiene la ciudad… vaya tela!



Pues me tomé el micro que iba al centro y estuve paseando por la plaza de armas (plaza mayor) disfrutando de sus casa coloniales de color amarillo y enormes balcones. Allí también se encuentra la catedral y el palacio del congreso. Después fui a la iglesia de San francisco donde se pueden visitar las catacumbas. Parece ser que hay enterradas más de 25.000 personas…
En Lima hay varias plazas y todas ellas muy bonitas, está la Plaza de San Martín, comunicada con la plaza de armas mediante la calle jirón de la Unión. También está la plaza de Bolívar, donde se puede ver el museo de la inquisición, y la verdad es que es interesante. Un poco más al sur está el barrio chino, donde se puede degustar la mezcla de comida peruana y asiática, denominada Chifa, que creo ya lo he comentado anteriormente.



Para ver una panorámica de la ciudad lo mejor es subirse al cerro San Cristóbal, donde hay un excelente mirador. Lo mejor es subir con un autobús turístico ya que el barrio que lo rodea no es muy de fiar.
Pero lo mejor que me ha pasado en Lima ha sido conocer a la familia de Sara (cachetes), la pareja de mi amigo Miki. Ya en su boda, hace unos meses, conocí a los padres de Sara, que son de Perú, y me invitaron a visitarles si pasaba por Lima en mi viaje. Así que no tardé en llamarles y ha sido, como digo, lo mejor que me ha pasado en Lima. Me han invitado a cenar, a comer, a merendar…. a todo!!!
Y me han llevado a visitar las playas del increíble barrio Miraflores, donde viven. Es un barrio que está frente al océano pacífico, situado encima de unos verdes y extensos parques que terminan en verticales acantilados, donde se puede disfrutar de largos paseos (como los que se da el padre de Sara, Víctor, con su perra “bola”) o de unas preciosas puestas de sol, como la que hemos disfrutado esta tarde.



Como digo me han tratado como si estuviera en familia, y eso que sólo nos conocíamos de la boda de Miguel y Sara. La madre de Sara, Elsa, está feliz con el álbum de fotos que les regalé a Miguel y a Sara para la boda, y lo estuvimos viendo juntos en su casa. (La verdad es que era la primera vez que hacía de fotógrafo oficial en una boda, y me lo pasé genial, y encima parece que el resultado gustó a la gente…)
Pues lo dicho, que me lo he pasado en grande en Lima. Sólo he estado 2 días y mañana vuelo para Iquitos, pero por mi me quedaría aquí una semana, la familia de Sara me ha hecho sentir como en mi casa. Muchas gracias de verdad. Gracias Víctor, Elsa, Martín y Karina. Nos vemos en España!




















CURIOSIDADES PERUANAS:


- Hay muchísima variedad de comidas aquí en el Perú, y me faltan muchos platos por probar, pero de momento la Chifa y la carne de Alpaca están en el top five. (Bueno y que decir del pollo…que está buenísimo!!!)
- Los españoles trajeron muchas cosas, entre ellas las corridas de toros. Y hoy todavía se pueden ver por los pueblos “canchas de toros”, como las llaman aquí…
- Ya me he visto un montón de pelis en los mas de 25 autobuses de largo recorrido que he tomado, y la peli que más se repite es Forrest Gump… ya la he visto en 3 buses, en argentino, mexicano y peruano… vaya tela…



- Se ve que Perú es un país con un alto riesgo sísmico, en el interior de la mayoría de edificios se pueden ver carteles con una “S” verde mayúscula donde pone “Zona de seguridad de sismos”, que generalmente está situada debajo de arcos o puertas. Muy curioso. De hecho parece ser que la catedral se ha derrumbado en tres ocasiones por terremotos, y que desde que la reconstruyeron con la vigas de madera, no se ha vuelto a caer.
- En la calle “preciados” de aquí, llamada jirón de la Unión, puedes encontrar de todo… hasta una mujer que vende en la calle y a pleno pulmón, los exámenes resueltos de acceso a la universidad. “Cuanto cuesta? Un sol? Deme uno de la universidad San Marcos” (yo que sé, por si acaso…)



- Aquí en Lima puedes cambiar dinero ya sea en los bancos, en los sitios oficiales que hay por el centro como en cualquier ciudad o a unos tíos que llevan un chaleco verde con el símbolo del dólar y un fajo de dinero en su mano… muy, pero que muy curioso… y lo mejor es que son oficiales.
- Hoy en cerca de la plaza de armas estaban instalando una roca traida desde Cusco, y acababan de quitarle el plástico a la placa. "Soy el primer turista que la ve?" "Pues nada, habrá que hacerse una foto para el recuerdo" Y allí que se han puesto todos a posar... que majetes!!!



PD1: Mañana vuelo para Iquitos, estaré disfrutando de la selva hasta el domingo cuando regrese. Hace ya mucho, desde Chile, que tenía pensado un cambio en la ruta, ya que no es tan fácil como pensaba llegar a Manaos y de ahí a las cataratas de Iguazú. Así que volaré a Iquitos para volver después a Lima y seguir hacia el norte de Perú, hasta la frontera con Ecuador, donde iré hasta Quito y después volaré a Bogotá para evitar la frontera terrestre y llegar hasta Cartagena de Indias y ya de ahí tomar un vuelo a Uruguay o las cataratas, pero eso será dentro de tres semanas… de momento me espera el Amazonas.

PD2: por cierto Sara… pero que buena está la Inca-Kola!!!!!!!
Chao!

lunes, 7 de marzo de 2011

Nº 33: LOS 6.075 METROS DEL CHACHANI ME HAN COSTADO MUCHO, PERO MUCHO.



En un principio iba a subir el volcán Misti, de 5.830 mts. Pero estuve dando vueltas por la ciudad de Arequipa hasta que conseguí una agencia que formara un grupo de 3 personas para poder ascenderlo. Si no se juntan 3 clientes que quieran subirlo, cuesta el doble… una pasta. Así que tuve suerte y en la agencia “Quechua” (que bueno, y yo vestido entero de “Quechua Decathlon”… ellos se partían) había un inglés interesado en el Misti, y yo conseguí un buen precio para sólo dos turistas, pero todavía nos faltaba uno. Aún así en otra agencia (de las 50 que habrá… se nota que estamos en temporada baja) de chiripa encontré otro grupo, ahora sí de 3 personas para ir al Misti y encima era barata.



Además del Misti, en Arequipa se puede ascender El Chachani, el otro gran volcán, con sus 6.075 mts, que me apetecía mucho más, pero entre que mi aclimatación no sabía si era realmente buena (3 semanas en el altiplano y subir al “cerro rico” en Potosí a 4.900 mts, no sé si seré suficiente para llegar a 6.000 mts de altura) y que como éste es más “complicado” por la altura que tiene, y menos clientes quieren ascenderlo, pues lo descarté. Pero cuando volví a la agencia “Quechua” por la noche me encontré con que había un Italiano interesado en el Chachani, así que éramos; un inglés que quería ir al Misti, un Italiano que quería ir al Chachani y un español que lo que quería era ir al monte.



Total, pasé de la otra agencia y me quedé con la “Quechua”, porque según lo que vi allí del material y del personal, me convencieron, y después de recorrerme toda Arequipa, eran los mejores con diferencia, y ya estamos hablando de un 6.000… es mejor pagar a una buena agencias que ir con unos chapuzas que te prometen que el día de salida tendrán el material tuyo seguro… “pero me tendré que probar las botas, tenéis mi número?” “No te preocupes que te lo subimos allí, tenemos números muy grandes, yo creo que tendremos, no se preocupe”… “Y donde tienen el material?” “no se preocupe que está en un almacén”…“Y los crampones habrá que chequearlos” “si, si, están incluidos”… “no, no, digo que habrá que chequear todo el material el día de antes, no? Por si hay algo que no está bien, o que falta” “no se preocupe, que está incluido”… (vaya tela, menuda conversación de mendrugos… no me entendía o no me quería entender)




Finalmente me voy con la otra agencia y decidimos que vamos al Misti y que por la mañana se lo consultamos al inglés y está dispuesto a ir al Chachani y pagar la diferencia (porque el Chachani era más caro que el Misti) nos vamos al 6.000, ya que la ropa y el material que necesitamos al fin y al cabo es el mismo. Lo primero que me dijo Iván, el dueño de la agencia, a las 8 de la noche cuando di el OK al Misti fue: “chequeo de material, hoy tienes que tener todo el material decidido y probado, botas, crampones, piolet…etc, no dejamos nada para la improvisación, que mañana nada más llegar aquí nos vamos para arriba” (por fin me entiendo con alguien, menos mal!!!)
Me pruebo todo y me voy para el Hostel. Al día siguiente a las 8 me están recogiendo y cuando llegamos a la agencia me confirman que nos vamos al Chachani, el Inglés no ha puesto ninguna pega. Genial!




Un 4x4 nos lleva durante 2 horas y media hasta los casi 4.800 metros… y de ahí nos espera una “caminata” de casi 3 horas cargando cada uno con todo su material necesario. Vamos 4: el guía alfredo, el inglés Joui, el italiano Paolo y yo. Nos repartimos las cosas, aquí no hay porteadores, llevamos cada uno cerca de 25 Kg pero solo hasta el campo base, menos mal… allí cenaremos y a la 1:00 AM de pie para desayunar e ir a la cumbre para el amanecer.



Había leído que el Chachani era el 6.000 más fácil del mundo, no sé si será así pues sólo he subido otros 2 “seismiles” anteriormente, pero creo que no es cierto, es más acertado decir que es el 6.000 más “accesible” del mundo, porque seguro que en ningún otro 6.000 un coche te deja a casi 5.000 metros, pero eso NO es una ventaja, ya que si bien te ahorras la caminata al campo base, pasar de 2 mil y pico que tiene Arequipa a 4.800 en dos horas y cargar seguidamente 25 Kg durante 3 horas hasta los 5.100 mts SIN porteadores, supone que la bofetada que te da la altitud es tal, que subes a 2 por hora sufriendo como un tonto. Y es entonces cuando te preguntas si tu aclimatación será suficiente o no… y de la otra manera, sin usar el 4x4 como en el resto de las montañas, vas subiendo poco a poco desde 3.000 mts y te vas aclimatando sin darte cuenta.
El tiempo fue malo en la caminata hasta el campo base, empezó a nevar y todo estaba cubierto. Por fin llegamos a las ruinas Incas que se han encontrado aquí arriba no hace más de 3 meses… (que bueno!) y que ahora son el campo base oficial. Bueno, no dormimos dentro de las ruinas lógicamente, el campo se monta al lado de las ruinas, pero es muy curioso…




El tiempo empieza a mejorar y el atardecer es rojizo, hasta las estrellas aparecen por la noche. Las condiciones climatológicas no pueden ser mejores! No hay viento, no hay nubes, y no hace “mucho” frio… a ver si sigue igual a la 1 de la mañana…
Alfredo nos hace espaguetis con “salsa” de tomate y atún para cenar, después una sopa instantánea y al final mate de coca. Después nos metemos en el saco. Yo compartía tienda con el guía Alfredo. Duermo muy bien, normalmente estoy incómodo a esa altura, y no duermo mucho, pero excepto los típicos mareillos que siempre me dan a más de 4.000 mts. de altura, todo estaba perfecto y pude descansar.




A la 1 todos en pié y después del desayuno (un par de sandwiches de queso con mermelada y mate de coca, que hasta yo tomé) empezamos a andar en la noche. El tiempo era perfecto, los frontales iluminaban el camino, yo iba cerrando el grupo y Alfredo guiándonos. Vamos subiendo poco a poco. El cielo estaba completamente estrellado y no hacía NADA de viento… la noche era perfecta, teníamos muchísima suerte. Pero yo desde el principio notaba que no iba, que me faltaba fuerza, y cada vez estaba más seguro que mi aclimatación no era suficiente y que hoy me iba a tocar sufrir… y así fue, cada vez estaba peor, y los síntomas me recordaban a los que sufrí cuando subí mi primera montaña de altura, el Kilimanjaro; falta de aire y sensación de ahogo, falta de fuerzas en las piernas cada veinte o treinta pasos, somnolencia y pérdida de equilibrio de vez en cuando. Me faltaban los problemas con el estómago, pero seguro que llegarían después…



Me tomé el “Edemox” en la tienda por la noche por si me afectaba el mal de altura. Siempre funciona, es un diurético que lo que hace es que simplemente no paras de hacer pis cada hora y te evita dolor de cabeza y que se te espese la sangre en exceso, aún así lo sufrí. Aunque una vez bajado de la montaña creo que me afectó menos que en el Kilimanjaro, y también posiblemente la experiencia de haberlo sufrido anteriormente es un grado y te puedes anticipar a lo que vaya a ocurrir.
Total, que después de pasar las “horas muertas” entre las 1:30 y las 4:00 de la madrugada en las que sólo tienes que subir y subir y andar y andar iluminado por tu frontal, y disfrutar de las miles de estrellas que te rodean, llegan primero, la “hora de frío intenso” entre las 4 y las 5:00, lo único que hay que hacer es aguantarlo y ya está, y después llega el tan deseado amanecer (en este caso a las 5:30) y ves el lugar en el que te encuentras, rodeado de montañas de color rojizo y cumbres nevadas, y el sol te da la energía que te falta para hacer cumbre. Yo ahí seguía sufriendo, como mis otros dos compañeros, y subiendo poco a poco, “pole pole”, con pasitos pequeños, una zancada más grande de lo permitido supone quedarte clavado en el sitio sin fuerzas. Al llegar casi a cumbre empiezan los dolores de estómago, pero puede que sean los espaguetis y no la altura… así que improviso un wáter a 5.900 metros disfrutando de las mejores vistas que nunca haya tenido en esas circunstancias… y que alivio! Ahora sí, vamos para cumbre!!!



Llegamos a las 7:20 de la mañana. Vamos llegando poco a poco a la cumbre, yo llego el último, está claro que hoy soy el más débil. Nos hacemos las fotos de rigor y “disfrutamos” del maravilloso paisaje. Yo no saco la cámara buena, ayer me empezó a dar problemas de nuevo y no me funciona bien. Además no tenía fuerzas para sacarla así que use la compacta.
Me encontraba fatal allí arriba, y cada vez peor, así que la única solución era bajar. Es lo “bueno” que tiene el mal de altura que aunque a más altura y más tiempo puede llegar a ser peligroso, la solución es muy sencilla… bajar. Los dolores de estómago eran cada vez mayores y tenía ganas de vomitar, pero sé que esa es la única forma de superarlo... bajar lo antes posible. Eso sí, con mucho cuidado, porque la bajada era un pelín técnica y un resbalón no vendría nada bien ahora.




Así que me fui para abajo pasándolo mal pero sabiendo que a cada metro que bajaba me iba a encontrar mejor. Y así fue, en una hora estábamos en el campo base Alfredo y yo tumbados y relajándonos. Mientras Joui y Paolo bajaban poco a poco, parándose cada pocos metros… igual que yo en el Kilimanjaro… habían dejado todas las fuerzas en la cumbre. Al rato llegaron destrozados y nos tumbamos todos un poco antes de recoger el campamento y volver al 4x4 que ya nos esperaba en el mismo sitio que ayer nos dejó. A las 11 y media estábamos en el coche de vuelta a Arequipa.
Para mí hay dos clases de montañas, las que disfrutas como un loco en el momento de subirlas y las que disfrutas después, en casa viendo las fotos… el Chachani está en este último grupo.




Porque aunque he disfrutado de las vistas según iba subiendo, y luego en la cumbre, también es verdad que hoy me ha tocado sufrir y mucho, y al final estás más pendiente de los problemas que vas teniendo, de cómo superarlos y así poder hacer cumbre, que de disfrutar de todo lo que te rodea.
El Chachani me ha recordado al Kilimanjaro, no sólo los dos son volcanes y me ha costado llegar a su cumbre, la diferencia creo que ha sido que en el Kilimanjaro sufrí un barbaridad y aquí “lo justo” para hacer cumbre y no dejar toda la fuerza en hacer cumbre y bajar lo antes posible.
Ah! Y menos mal que después de la paliza me queda el autobús nocturno a Lima para descansar…




Por cierto, la de vicuñas que pudimos ver en el parque nacional... que animal más curioso. Estas las vimos desde el coche.

PD: Tengo muchísimas ganas de dedicarle esta ascensión a la nueva incorporación de la familia Riaño, Clara, la hija de mi prima Marina e Iván, que nació hace unos días y por lo que me cuentan es igual de “petenera” que su madre. Enhorabuena chicos!
Por cierto Iván, después de esta entrada no sé qué te gustaría menos, que a Clara le diera por subir montañas o que saliera del Atleti…

viernes, 4 de marzo de 2011

Nº 32: AREQUIPA, LA CIUDAD BLANCA, Y EL CAÑÓN DEL COLCA.



Salimos por la noche de Cusco en bus hacia Arequipa, la ciudad Blanca. Parece ser que la llaman así porque la mayoría de las construcciones históricas de la ciudad las construyeron los españoles con una piedra volcánica llamada “sillar”, y la verdad es que es muy curioso ver todas las construcciones de esa piedra, de un color blanquísimo. Ya sea la catedral, iglesias, monasterios, incluso muchas de las casonas que hay en la ciudad de aquella época, están construidas en esa piedra. Todavía se pueden visitar algunas de las casonas, en su interior hay patios con fuentes muy bonitas y columnas a modo de claustro. Actualmente, estas casonas son las sedes de bancos o museos.



Lo más curioso es ver como hasta en el único centro comercial que he encontrado en el centro de Arequipa, donde hay Burger, Starbucks, Kentaki fried chiken… se puede ver el fondo blanco de las paredes con la roca “sillar” en los sitios donde no lo han tapado los fast food.
Arequipa es bonita, y a simple vista no se puede decir que sea la segunda ciudad más grande de Perú, después de Lima, pues parece un gran pueblo, en el que la plaza de armas es el centro de la ciudad, donde están los restaurantes para turistas, la catedral y la mayoría de bancos (que raro, no?)
Bueno, pues como decía llegamos a las 7 de la mañana desde Cusco. Vaya nochecita… “el bus tiene calefacción, no?”…¨si, si por supuesto¨, pues a las 4 de la mañana nos asomamos a la ventana, y estamos pasando el altiplano, y se según nos comentan estamos a casi 4.500 metros de altura y una capa de medio centímetro de escarcha cubre el cristal por dentro… “pero que bien funciona la calefacción, no?” menudo frio! Menos mal que yo llevaba el típico aguayo que me compré en Bolivia, que como ya comenté lo mismo te vale para llevar un niño a la espalda, que 20 kilos de patatas, o para evitar morir congelado dentro de un bus…



Llegamos a Arequipa, y convencí a Diego y Fede para que se vinieran al cañón del Colca, a unas pocas horas de Arequipa (mas bus????) Stefan ya estaba convencido, ya lo hablamos en Cusco. La verdad es que me lo he pasado muy bien estos días viajando con ellos por Perú, son unos tíos geniales.
Total, que visitamos la ciudad sólo un par de horas y nos fuimos al cañón. Según comentan, el cañón del Colca es el segundo más alto del mundo, tiene 3.500 metros de profundidad… eso no hay que perderselo!



Tomamos el bus y como no, otra vez vuelven los paisajes increíbles del altiplano. Aquí tomar un bus te asegura que vas a ver volcanes, enormes montañas, vicuñas y alpacas pastando por el altiplano, escalofriantes desfiladeros que tiene que sortear el conductor del bus… y como no, en esta ocasión el enorme cañón del Colca. Y a todo esto hay que sumarle la extensa videoteca que tienen aquí los buses…
Ya hemos visto 2 veces la misma peli de Van Damme… en total llevamos 6… (menos mal que a la vuelta del cañón me pusieron 1,2,3...splash!!! Que bueno!!!, yo subí al bus y le dije al conductor “hoy qué? Otra de Van Damme?” “que va, hoy tengo una moderna”…
Llegamos al último pueblo del cañón, Cabanaconde. En esta época del año no hay muchos turistas, así que no tuvimos problemas para encontrar Hostal, sobretodo cuando es un chaval del propio Hostal el que se sube justo antes de Cabanaconde y capta los clientes en el bus. Que majete Ronald! El tío consiguió que todos los turistas del bus (5) nos fuéramos con él a su Hostal.



Lo que se puede hacer en el Cañón del Colca va desde excursiones y trekings por las laderas del cañón, bajar hasta el fondo del cañón a piscinas artificiales en un sitio llamado “El paraiso”, o avistar cóndores en la “Cruz del Cóndor”... que por supuesto es la guinda del pastel.
Ellos tenían prisa por volver a Arequipa, puesto que Fede y Diego se iban al día siguiente a Chile, y Stefan a Lima para tomar un vuelo a Brasil, al carnaval… que tio! Así que yo pensé en un principio quedarme aquí un par de días, pero después de ir a ver a los cóndores al día siguiente y volver en una caminata disfrutando del cañón durante casi 3 horas, decidí volverme con ellos a Arequipa, allí hay algo que me apetece hacer mucho más. (para saber que es, ver al final de la entrada la PD, en plan “elige tu propia aventura”…)



A las 6:30 de la mañana estábamos en el bus dirección a la Cruz del Cóndor, en el bus que toman todas las vendedoras que se amontonan en la Cruz para ofrecer sus productos a los turistas que llegarán dos horas después. Si tuviéramos suerte, nos comentaron, podríamos ver dos o tres cóndores haciendo varias pasadas por el lado del cañón en el que nos encontrábamos. Y tuvimos suerte, el día era perfecto, no había ni una nube, y a los cóndores les apetecía volar un rato. Pudimos ver 6 o 7, y 3 de ellos se plantaron delante de los turistas y aproveche para echarles unas fotos. Son bichos enormes, aunque yo me los imaginaba todavía mayores, aún así son realmente grandes, y su forma de planear por encima de mil metros de cañón, es realmente bonita, parece mentira con qué facilidad flotan en el aire, son hasta elegantes volando.



Nos volvimos andando a Cabanaconde. Tardamos 3 horas en volver, pero las vistas del cañón son la leche. Tuvimos la discusión de si realmente es o no un cañón… porque la altura de 3.500 metros de cañón la consideran contando desde las cumbres de las montañas que hay enfrente. La caída real desde la cruz del cóndor es de 1500 metros… no sé, parece más bien un valle muy profundo con montañas muy verticales a sus costados. No parece que haya sido la acción del agua la que provoque todas esas montañas alrededor, ni la formación del canon. Desde luego no es el típico cañón como puede ser el del colorado, o sin mas el del río lobos en la provincia de Burgos. Sea como fuere, es realmente espectacular, y merece una visita, aunque te suponga verte 2 pelis de Van Damme en el mismo día.



CURIOSIDADES PERUANAS:

- El primer puesto de hoy es sin duda para la comida peruana… está riquísima!!! Puedes comer en cualquier sitio de menú del día por sólo 2 €, una sopa, y un segundo a base de arroz, salteado de carne o pollo. Parece que estamos en Asia, de hecho hay restaurantes que cocinan con una especia de wok asiático, que te la preparan en el momento y está riquísima. La llaman “cocina criolla” y los restaurantes se llaman “chifa-restaurant”.



- Los menús que acabo de comentar incluyen un “refresco” o un mate de coca, o una bebida caliente, pero lo mejor es pedirse una Inca-Kola… está buenísima!!! Es una bebida gaseosa como la coca-cola, pero es de color amarillo, y a mí me sabe a los chicles que comíamos de pequeños que eran una bola enorme que salían de una máquina después de echarle 25 pelas y girar una manivela. Y lo mejor es que aquí se vende más que la Coca-cola!!! hasta el punto de que la propia coca-cola ha tenido que comprar la Inca-Kola porque no podían con ella. Viva la Inca-Kola!!!
- Por cierto que el otro día salimos por Cusco un rato por la noche, y la dueña de un bar, al ver que no bebía alcohol me dijo, “prueba esto”, era blanco y espumoso… “pues está riquísimo, que es?” “Coca-cola con leche”… pues lo dicho, que estaba riquísimo… lo mismo lo puedes tomar en un garito de noche, que mojar madalenas en tu casa antes de acostarte…



- Si oyes en cualquier ruina o templo Inca un pito sonar, es que alguien se ha metido donde no le llaman y está en una zona de acceso prohibido… que pesaos los “guardas” de las ruinas Incas, todo el día haciendo sonar el pito…
- Si piensas que las cabinas de teléfonos de la calle ya no se usan, vente para Perú (bueno y para Bolivia o Chile…) aquí siguen de moda, y lo mejor es que TODAS son de Telefónica… cuanto hacía que no llamaba desde una cabina… y tuve que venir a Perú para hacerlo… no se, 10 años?



PD: Total, que ya estoy sólo de nuevo, los argentinos el aleman me han dejado. Hoy día de relax en Arequipa, he comprado mi vuelo para Iquitos, he organizado un poco más lo que me queda de viaje y he contratado la ascensión al Misti, el volcán que se levanta detrás de Arequipa. Son 5830 mts de volcán, y tengo muchísimas ganas de ascenderlo, este es el motivo por el que me volví del cañón del Colca… un volcán es un volcán, y más si mide casi 6000 metros.
Nos vemos a mi vuelta.

jueves, 3 de marzo de 2011

Nº 31: AL FINAL DEL VALLE SAGRADO DE LOS INCAS HAY UNA CIUDAD PERDIDA… MACHU PICCHU.

EL VALLE SAGRADO:



El domingo por la mañana nos recogía el transporte de la agencia para ir al valle sagrado. Allí visitaríamos los pueblos y ruinas más importantes de este enigmático valle de los Incas. Empezaríamos por pueblo de Pisac y sus ruinas en lo alto de una montaña, con las típicas terrazas de cultivo inca ( aquí llamadas "andenes") rodeando la antigua ciudad que recuerdan a la guinda del pastel de este valle, Machu Picchu.



El valle sagrado a la altura del río Urubamba en la que se encuentra el pueblo Pisac, no es más que un precioso y abierto valle con altas montañas de color verde y cultivos de maíz y patata en sus laderas. Si no fuera por la cantidad de restos arqueológicos, antiguas ciudades y templos Incas que hay en la zona, no se podría distinguir de cualquier típico valle del norte de España. Las diferencias son esas… restos incas, un rio que desciende con una fuerza y un caudal que da miedo, un tipo de maíz autóctono que es el de mayor tamaño del mundo ( y que por cierto, está riquísimo con queso fresco)y unas carreteras un poco menos “modernas”… pero la gente tanto aquí como allí es igual de encantadora. Los “pasiegos peruanos” son gente sencilla y muy cordial.



Después de Pisac visitamos la antesala de Machu picchu… Ollantaytambo. Otro gran templo Inca con las terrazas cada vez más grandes y mas verdes, y con templos cada vez más impresionantes. Parece ser que todas las ciudades Incas (por lo menos según una de las teorías que estudian esta cultura) tienen formas de animales si se divisan desde el cielo. Pero no de cualquier animal, de aquellos a los que ellos adoraban. Así pues, Cusco tiene la forma de un puma (visto desde el aire), y Ollantaytambo la forma de una llama (y esto lo hemos podido comprobar desde la ladera que se encuentra enfrente). Y es realmente curioso. ¿Qué forma tendrá Machu Picchu? No hago más que imaginarme como será…



Pues una vez llegados a Ollantayntambo, no queda otra forma que “subir” en tren a Machu Picchu. Y digo "subir" mal dicho, porque el valle sagrado se va descendiendo poco a poco hasta llegar a Machu Picchu… yo no tenía ni idea, pero es así, Machu Picchu se encuentra a poco más de 2.500 metros de altura, y Cusco, de donde partimos, está a 3.600…
Así pues, la visita al valle sagrado es el descenso por el valle del río Urubamba hasta llegar a Aguas Calientes, el último pueblo antes de Machu Picchu. Pues como decía, en Ollaytantambo solo se puede tomar un tren hasta aguas calientes, y la empresa Chilena que gestiona el tren cobra 70$ por ida y vuelta entre Ollantaytambo y Aguas Calientes… un recorrido de no más de 2 horas… tiene tela. Más la entrada a Machu Picchu y la noche en Aguas calientes… 125 € aproximadamente.



Como la última semana había estado cerrado Machu Picchu por las lluvias y además el tren no había podido circular por el desbordamiento del rio, se amontonaba un montón de gente que quería subir a la ciudad perdida. Y la única hora que quedaba libre era a las 11 de la noche. Así que cenamos el típico menú peruano (que hay que ver lo buena que está la comida peruana… riquísima!) en Ollantaytambo y a las 11 tomamos el tren para Aguas Calientes, con algún que otro susto, ya que cuando quise revisar los billetes que nos había vendido el del hostel, se había confundido de fecha… menos mal que me di cuenta a tiempo y pudimos cambiarlos. ( eso sí, con un sobrecosto del 10%, que luego nos devolvió el del hostel, por supuesto)
Total, que el día fue largo, y lo que quedaba… casi dos días sin dormir...


MACHU PICCHU:




Llegamos a las 2 de la mañana a Aguas Calientes, un pueblo sin ninguna historia que vive gracias a la ciudad perdida. Nunca olvidaré el momento en el que pasamos uno de los puentes que hay en el pueblo que cruzan el rio Urubamba ( que en este punto y en esta época del año lleva tanta fuerza que se hace ensordecedor) fue cuando vi la primera imagen nítida de lo que nos rodeaba.



En ese momento se apareció delante de nosotros bajo el resplandor de la noche una montaña enorme y altiva, con paredes verticales y que parecía que no acababa nuca… cuando me quise dar cuenta, y miré a mi alrededor, el valle que hacía unas horas era abierto y de color verde donde se respiraba paz y armonía, se había transformado en un valle cerrado rodeado de verticales y rocosas montañas entre las cuales se abría paso un mal humorado y ensordecedor río.



Como a las 3 y media de la mañana íbamos a partir hacía Machu Picchu andando desde Aguas Calientes, no reservamos habitación y nos dejaron pasar el rato sentados en unas sillas en la recepción del Hostal de un amigo del que nos vendió el billete de tren. Organizamos todo y al rato ya estábamos Stefan y yo andando por el pueblo dirección Machu Picchu, según las escuetas indicaciones que nos habían dado…
Nos dijeron que había que seguir el rio y llegar a un puente y luego subir por un camino que se asemeja al famoso camino Inca, aunque de Inca creo que tiene poco, pero es realmente bonito.



Por su parte, Fede y Diego (los argentinos) se quedaban en el Hostel porque habían tenido problemas con la entada para estudiantes, y debian presentar más papeles, asi que nos veríamos en Machu Picchu por la mañana.
Así que fuimos andando bajo la noche, solos, Stefan y yo, con una linterna atravesando el bosque que hay a la salida de Aguas Calientes por el camino que nos habían dicho. También nos dijeron que iba a estar a tope de gente el camino… y allí no había nadie, solo nosotros y el furioso rio a nuestra izquierda… la verdad es que impresiona andar por su orilla a esas horas en la oscuridad. Desde luego creo que yo solo no lo hubiera hecho.
Llegamos al puente, y por fin vemos a alguien, el de la garita nos dice que no abren hasta las 5 de la mañana, ¿pero si son las 3 y 45?… nadie nos había dicho que se abría a esa hora, al revés, nos dijeron que a las 2 ya estaba abierto…
Encima a las 5 y media salen los primeros buses y solo las 400 primeras personas que lleguen a la entrada tienen pase para subir a huyna Picchu, la famosa montaña que está justo detrás del Machu picchu…



Por fin empieza a aparecer gente, y cuando ya somos unos cuantos, casi a las 5 de la mañana, abren el puente. La verdad es que merece la pena subir andando el Machu Picchu, la ruta es preciosa y no es muy muy dura, y si encima te hace buen tiempo o por lo menos no llueve y puedes ver el amanecer según subes las empinadas escaleras “Incas” y puedes oír a los animales en el silencio de la noche e intuir la silueta del Huayna Picchu delante de ti… desde luego es para no dudar, merece la pena llegar andando al Machu Picchu!!!.
Cuando me quise dar cuenta estaba solo subiendo, Stefan se había quedado hablando con una argentina, y yo tiré para adelante, y me encontré con que era la primera linterna que alumbraba en el camino…



Estaba allí, subiendo al Machu Picchu solo, disfrutando de la subida, grabando con la cámara el amanecer y las vistas de ese impresionante valle cerrado con aquel rio que todavía se podía oír desde tan arriba y donde las primeras ruinas ya se intuían en la noche. Al poco rato ya no hacía falta linterna y se vislumbraba perfectamente la figura del Huayna Picchu. La humedad en este valle con tanta niebla, hizo que llegara completamente calado. Unos americanos que subían después de mi, iban dando gritos y cantando… así que me espere y les dejé pasar, quería disfrutar tranquilamente de la subida. Cuando llegamos arriba yo cogí el número 5 para el Huayna Picchu. Al rato llego Stefan, y cuando abrieron las puertas del Machu Picchu a las 6 de la mañana, no se como fue, pero me encontré entrando el primero en las ruinas. Nunca olvidaré la primera imagen que tuve del Machu Picchu, me pareció gigantesco, nunca me imaginé que fuera a ser así. Y sobretodo, yo pensaba que el Machu Picchu era "plano", y que va, está en "3D". Las construcciones que quedan son enormes, sobretodo el observatorio astrológico, que es una enorme montaña de terrazas de cultivo que se ve desde cualquier punto.



Lo primero que hice fue subirme a la caseta del guardián de la piedra funeraria, donde se toma la típica foto de Machu Picchu con el huayna Picchu al fondo… y allí lo tenía delante de mí, por fin había llegado el momento!!!
El Machu Picchu se dejaba ver solo por unos instantes ya que su famosa niebla lo envolvía casi en su totalidad, y es lo que me pasó a primeras horas de la mañana.
Es muy curioso como la niebla viene y se va a cada rato. Sube desde el rio y va tapandolo poco a poco. Le da un toque enigmático y misterioso. De vez en cuando te deja ver algo de la ciudad, o al rato de despeja el Huanya Pichu y al minuto se tapa todo…



Otra cosa que me ha sorprendido es el sitio en el que se encuentra. Está literalmente colgado de la montaña. Sobre todo el lado oeste, donde el acantilado es espectacular, y parece mentira que hayan sido capaces de construir esas terrazas de cultivo en ese lugar.
Me pasé allí arriba más de una hora contemplándolo, sacando fotos cuando la niebla me dejaba. Después llegó Stefan y nos adentramos en la ciudad perdida. Visitamos el templo del sol, el templo del cóndor, el templo de las tres puertas, la piedra sagrada… y a las 10 de la mañana subíamos el Huayna Picchu.



Y como no, esta vez también subí solo… ahora Stefan se quedó hablando con una brasileña…
En ese momento, el cielo se abrió y el sol salió para no irse hasta las 2 de la tarde… las vistas desde el Huayna Picchu son sencillamente espectaculares… y sí, el machu Picchu también tiene forma de animal, en este caso de Cóndor, aunque yo no lo ví claro…
Habré hecho más de 300 fotos. El Machu Picchu no me ha defraudado, es INCREIBLE.
Ya estoy deseando volver otra vez para verlo de nuevo.
Eb total estuvimos dentro mas de 8 horas, y a los cuatro nos enamoró desde el primer momento en el que entramos.



Como me hubiera gustado que mi abuelo Baltasar lo hubiera podido ver en persona. Como comenté en la anterior entrada, era uno de sus sueños, poder visitarlo, y mira por donde yo he tenido la gran suerte de realizarlo en su nombre.
Ahora entiendo porque sentía aquello por Machu Picchu, y me da muchísima pena que no hubiera podido visitarlo en vida. Aunque yo no las tengo, si sus fuertes convicciones religiosas se hicieron realidad, desde luego lo habrá podido ver desde allí arriba, porque el Machu Picchu está en lo alto de una increíble montaña y cuando las nubes se van y la niebla lo permite, puede que desde allí arriba mi abuelo vea la ciudad perdida..
Quien sabe si ayer la visitó conmigo...