viernes, 11 de febrero de 2011

Nº 22: EN ESTE DESIERTO, NO HAY SOLO ARENA…



Aquí sigo, en el desierto de Atacama. Según dicen el desierto más seco del mundo, pero la semana pasado sufrieron inundaciones en esta zona de San Pedro de Atacama, y los días que llevo aquí ha llovido o chispeado y no hace un calor abrasador como me pensaba que iba a hacer y cómo me habían comentado. Es verdad que el sol pica, y bien, pero a veces hace un pelín de fresquete, incluso por el día…
No sé yo si será verdad eso de que este desierto es el desierto más seco del mundo. Porque el Sahara, además de ser el más grande del mundo, me da a mí que allí inundaciones no hay muchas… habrá que creerlo, aunque me imagino que dependerá de la región del desierto, porque tanto el Sahara como el de Atacama son realmente enormes.



El tema es que aquí hacen mucho hincapié en eso, en que es el desierto más árido del mundo, y para mí son otras las atracciones que tiene este desierto, como que posee el salar más grande del mundo y encima a más altura, que hay zonas de dunas y dunas (y otras muchas con algo de vegetación, aunque solamente matorral muy bajo) que los andes están aquí “a la vuelta de la esquina” y hay muchísima actividad volcánica en los más de 2000 volcanes que existen entre sus montañas, que puedes disfrutar de campos geotérmicos con los geiser a más altura del mundo, del increíble altiplano a más de 4500 metros de altura habitado por vicuñas y llamas, que pastan en preciosas praderas que aparecen de la nada en medio del altiplano desértico y rodeadas de pura arena y roca y con los andes como telón de fondo.



Y qué decir de las lagunas de colores que se forman por la enorme concentración salina de estas tierras, son realmente sorprendentes, o que puedes andar por una especie de pista de hielo en medio del desierto y hacerte fotos que sólo aquí se pueden hacer, cuando realmente estás sobre un salar cubierto de una sal transformada en roca compacta y por encima de ella una lámina de agua que hace que parezca que estás andando por encima de las aguas…
Y si a todo esto le añadimos uno de los sitios más bonitos que dicen hay sobre la tierra, y que está a solo una hora en jeep y que espero descubrir hoy por la tarde, pues es como para que los Atacameños se piensen en cambiar el “eslogan”, no? Ah! Y este sitio que os digo se llama “Valle de la luna” y si efectivamente es así de sorprendente o no, os lo comentaré en la siguiente entrada porque tengo el “tour guiado” esta tarde para así disfrutar de un “atardecer lunar”, aunque en la luna no es que haya muchos atardeceres…



El único problema que hay para visitar todos estos increíbles sitios es que dependes de la compañía de guías que elijas. Todas las visitas se hacen a través de “visitas guiadas”, salvo algún pequeño lugar al que puedes acceder en bici de montañas, pero para llegar tienes que cruzar constantemente el rio San Pedro, que como se ha desbordado, hay que quitarse las zapatillas y atravesar el rio andando con la bici a cuestas y el agua hasta las rodillas… a la séptima vez que me tocó hacerlo me di media vuelta…



Bueno, pues como decía, tienes que contratar una visita guiada para visitar cada lugar. Son visitas caras, aunque merece mucho la pena gastarse aquí el dinero. Se tienen que contratar en las mas de, no sé, 50 agencias que hay en un pueblo enano con calles de tierra y casas de adobe, un contrate muy curioso... ( está claro que aunque en el pasaporte no tenga el sello de Bolivia, para mí ya he cruzado la frontera, porque el paisaje, los rasgos faciales de la gente que trabaja aquí y los mercadillos con puestecillos de productos artesanales y ropa típica boliviana, así me lo confirman)




Y una vez que tomas el “tour” para ir a ver los sitios más bonitos que hay por la región, hay que tener suerte y que te toque un guía que quiera parar para hacer fotos en los increíbles sitios que te vas encontrando por el camino, o que no te eche la bronca si cree que los clientes no le hacen caso cuando él habla (“pero tío, como te vamos a mirar mientras nos hablas, si delante de nosotros tenemos cientos de geisers echando agua hirviendo hacía el cielo????, y esto desde luego no lo hay en Madrid… bueno si, en el parque de atracciones donde los dinosaurios, pero créeme, no es lo mismo” (por cierto, esa atracción sigue funcionando?))



Total, que si tienes que ir a toda leche a todos los sitios hasta el punto que la gente aprovechamos para salir como locos del bus cuando una persona no se encuentra bien por la altura (4.500 mts) y el bus tiene que parar, y sólo de esa forma disfrutar de un paisaje como NUNCA había visto antes en mi vida, con las llamas en el altiplano y los andes al fondo y un “par” de volcanes, pues es una pena. Menos mal que nos pusimos un poco serios y al final nos dieron más tiempo para cada sitio… vaya tela! Y lo peor es que después de ir con prisas, como no, te paran media hora en un poblado donde puedes probar carne de llama o hacerte una foto con una llama jovencita, eso si previo pago… (”oye, pues esto sí que es interesante, como no nos has traído aquí antes???”)



Volviendo al tema, los geiser del Tatio son realmente bonitos, pero sobretodo por donde se encuentran, rodeados de montañas por todos los lados. Los geiser en sí, no son muy espectaculares porque no lanzan mucho agua hacia arriba ya que una explotación energética que se instaló aquí hace 40 años y que aunque la prohibieron, el poco tiempo que funcionó hizo descender el nivel freático del agua y ahora los geiser se están secando. Dicen que acabarán por secarse en menos de 10 años… lo que es realmente bonito son las fumarolas que se forman en los geiser al amanecer, así que hay que levantarse a las 3:30 de la madrugada.




Por la tarde, nada más llegar de los Geiser, tenía contratado otro tour, pero ahora con los del Hostel, y fue mucho más familiar y relajado. Visitamos los salares de Atacama y las lagunas que se han formado por el hundimiento de la tierra salina a lo largo del tiempo. Hay diferentes lagunas, una tiene tanta concentración de sal que es imposible que te hundas, pero imposibles, es buenísimo, flotas todo el rato. A los 5 minutos de salir del agua estás entero blanco por la sal. Y lo mejor es que Peter, un Irlandés que duerme en a parte de debajo de mi litera, no sabe nadar…¿? Y era la primera vez que se bañaba sin tocar pie… buenísimo!!!! Yo no hacía más que preguntarle que sentía, y me decía que era fascinante, que no se lo podía creer… “Pero Peter, como no sabes nadar tio???”.



Después fuimos a otra laguna donde te puedes tirar desde 3 metros de altura sin nigún problema, porque no se conoce su profundidad, se cree que tiene mas de 1 kilómetro…
Al final fuimos a otro salar donde la sal directamente ha formado una costra y puedes andar por encima, y las fotos que se pueden hacer son muy graciosas…



Ah! Nacho y al atardecer en el salar, los del Hostel nos invitaron a disfrutar del famoso “Pisco Sawer”, pero para mí está un “poquito” fuerte, “perdona Fabiola, no tendrás por ahí una coca-cola para mi? Es que el piso sawer este y yo, no nos llevamos bien”….





Bueno, pues para ir acabando que me estoy extendiendo… mañana tomo el 4x4 hacia Bolivia. Estaré 3 días recorriendo los andes, el altiplano y visitando el salar mas grande del mundo, el Salar de Uyuni. Así que la próxima vez que escriba será desde Uyuni o Potosí, en Bolivia.
Chao!


martes, 8 de febrero de 2011

Nº 21: ATRAVESANDO EL DESIERTO DE ATACAMA.



Ayer a las 22.30 tomaba el bus para San Pedro de Atacama desde Valparaíso. 23 horas de viaje… menos mal que ya estoy acostumbrado. En un principio dudaba en si merecía la pena tomar un avión aunque me costara el doble que el autobús. En avión en menos de 5 horas estás en San Pedro, pero te pierdes el espectáculo de travesar el desierto en bus.
No tenía ni idea de lo que es Atacama… yo pensaba que le desierto empezaba más al norte y que se extendía hasta la cordillera pero desde la mitad del país. Me explico, Atacama cubre completamente desde la costa del pacífico hasta la cordillera de los Andes, todo el ancho del país! Y desde Copiapó situado a la mitad-norte del país hasta Iquique, muy al norte.



Durante el viaje, he pasado de la quinta región a la segunda, y esta mañana, después de “dormir” a “pierna suelta” en el bus, me despertaba en medio de un paisaje completamente diferente al que dejé hace menos de 8 horas. No había ni un sólo árbol en kilómetros a la redonda a excepción de los altos viñedos que se plantan en esta región para el “pisco”, según me ha comentado una de los acompañantes que he tenido en el viaje. Porque aquí aprovechan a tope el bus, y según unos se van bajando y dejan libre el sitio, otros suben y ocupen su lugar. Los buses siempre van a tope, igual que en Argentina, es el medio de transporte por excelencia.




Pues uno de mis acompañantes ha sido una mujer que me ha comentado que ha habido un temblor de tierra esta mañana en Copiapó, justo antes que llegara yo allí en el bus. Yo, la verdad, no he sentido nada, pero parece que todo el mundo ha evacuado la estación en menos de 1 min… según me comentan, después del último terremoto, la gente está muy nerviosa con el tema de los terremotos. Esta mujer trabajaba como cocinera en una de las miles de minas que hay en esta región, la más rica del país justamente por ese motivo. Dani, otro de los compañeros de viaje, me ha acompañado entre Taltal y Antofagasta y es jefe de una planta de extracción de metales.



También había trabajado en minas desde joven. Aquí todo el mundo trabaja en algo relacionado con el motor de la economía de Chilena (además de la agricultura) la explotación minera, y las más importantes son las de Cobre. Ahora entiendo porque mi amigo José Luis, ingeniero de Minas, estuvo a punto de venir aquí a trabajar hace algunos años.
Me ha impresionado de verdad el desierto. En mi vida me había visto “encerrado” entre tanta arena, roca y rodeado de pequeñas montañas y colinas. Han sido más de 12 horas de un paisaje para mi, completamente desconocido. En esta región, la carretera “Panamericana” deja de ser una señora autopista para convertirse en una carretera nacional de doble sentido con cientos de rectas inacabables…



El paisaje es completamente diferente a la Patagonia. Aquí, el color rojizo de la tierra y la ausencia total de vegetación, te recuerda que estas metido en pleno desierto. Las únicas construcciones que se ven en cientos de kilómetros son los restos de casas de adobe de antiguas minas abandonadas en medio de cualquier parte. En la costa, se encuentra Antofagasta, la ciudad que da acceso al desierto, y que es como un oasis con sus jardines, piscinas, campos de football, centros comerciales… aquí se ve que hay dinero. De vez en cuando hay algún pueblecito perdido en la nada. Lo curioso es ver mas de un cartel publicitario en medio del desierto...



Al pasar por Copiapó, y después de comentarme lo del “miniterremoto” de esta mañana, mi tercera compañera de viaje me comenta que justo detrás de una de las colinas que nos quedaba a nuestra izquierda, se encontraba la mina donde hace pocos meses consiguieron salir con vida los 33 mineros que se quedaron atrapados a finales del año pasado.
Bueno, pues aquí me encuentro, en medio de uno de los desiertos más grandes del mundo. Que pena que ya se haya acabado el Dakar, si no ya me veo animando a Carlos Sainz a su paso por algún “pueblo” cercano… “Carlos, trata de arrancarlo, trata de arrancarlo por Diooooooos!!!” (Bueno, ese sería mi hermano, que tiene un parecido más que razonable con Luis Moya, o no?)

lunes, 7 de febrero de 2011

Nº 20: VIÑA DEL MAR O VALPARAÍSO... Y TÚ DE QUIEN ERES?



Estoy en la costa Chilena.
A dos horas de Santiago existen dos poblaciones completamente diferentes: Valparaíso y Viña del Mar. Están muy próximas, en solo dos paradas de metro puedes estar en una localidad o en otra.
Por cierto, que aquí el metro funciona muy bien. De hecho igual que en Santiago puedes comprar una tarjeta magnética que la vas rellenando con dinero y es realmente práctica, mucho mejor que los obsoletos “metrobuses” madrileños...
Bueno, pues si bien es cierto que están muy cerca físicamente, a menos de 1 Km, no podrían encontrarse metafóricamente más lejos la una de la otra...
Desde hace varios días que hablo con la gente, tanto de aquí como extranjeros, y nadie se pone de acuerdo en cual de las dos merece la pena más ir a visitar, o cual de las dos les gusta más.




Para unos Valparaíso es como dice su nombre un paraíso, y para una chica brasileña que conocí en Puerto Varas, es una favela enorme y llena de grafitis.
Yo creo que por un lado Viña del Mar no sorprende y no desagrada a nadie, y Valparaíso desde luego sorprende, y mucho, y puede que a algunos les desagrade...
Viña tiene el encanto de su centro, con sus jardines, con alguna casa de estilo palacete, los balnearios y un paseo marítimo con gente haciendo deporte. Su costa recuerda a cualquier ciudad levantina española, con muchos edificios altos, hoteles, tiendas...etc y mucho, mucho turismo local y extranjero. Asi que efectivamente, nada extraordinario, pero a la vez una ciudad con encanto.



Valparaíso desde luego es completamente diferente. No se puede calificar ni comparar con ninguna ciudad de conozca. Se me ocurre, si acaso, que puede ser una mezcla entre una gran favela en plan bohemia, la típica ciudad de portuaria y Oporto, ya que posee como ésta funiculares por las laderas de sus colinas, y además es igual de gris. Pero si a todo eso, le añades las muestras de "arte urbano" que te encuentras constantemente por la ciudad... entonces tendríamos Valparaíso.
Desde luego es sorprendente en todos los sentidos. Son los "restos" de una ciudad que antaño vivió horas de esplendor siendo el puerto más importante de Chile, pero que ahora ha sido tomada por los artistas urbanos, y se podría decir que está medio destartalada, sucia y descuidada, pero con miles de muestras artísticas en cada rincón.




La ciudad está llena de funiculares que llaman "ascensores" que funcionan a base de un sistema de poleas de cuando se construyeron (a finales del siglo XIX y principios del XX) pero es una pena que de los 35 que existen sólo funcionan 4 o 5 de ellos. El resto o están mas o menos reconocibles y sirven para darte la palicilla y subir la cuesta andando y hacerte la típica foto, o están literalmente comidos por la maleza y completamente abandonados. Y es esa otra de las impresiones que te da Valparaíso... la de ser una ciudad abandonada. Llena de escombros por todas partes, vallas con alambres, paredes destartaladas, muros de madera, metálicos o de piedra... y son el lienzo perfecto en los que los artistas urbanos hacen realidad sus obras de arte.




Es realmente curioso introducirse por sus callejones y pasajes y descubrir miles de murales, grafitis, cuadros al aires libre, refranes…etc.
Cualquier cosa vale en Valparaíso para hacer arte urbano... una papelera, un extintor, una boca de riego, murales, paredes, chapas metálicas, alcantarillas, los peldaños de una escalera... menuda mezcla hay entre la ciudad que debió ser hace menos de un siglo y en lo que se ha convertido. Desde luego Valparaíso merece una visita para disfrutarla tranquilamente.
También cuenta con los trolebuses más antiguos del mundo que siguen funcionando. Todavía los puedes ver “a toda mecha” por la parte baja de la ciudad, cerca del puerto.




La zona de las “favelas” (pero solo en apariencia) y las muestras de arte (como el Museo al aire libre, con más de 50 muros pintados) se dan en las colinas y cerros de las laderas de Valparaíso.
Cada cerro tiene su “ascensor”, que generalmente lleva el mismo nombre del cerro, y más bonito para mi es el Ascensor Barón. Tiene una escalera de la que cuelga el ascensor y al fondo puedes ver el pacífico…
Eso sí hay algún cerro a los que es mejor no ir, parece que allí no viven "perroflautas" si no directamente "manguis", así que por si acaso, me quedo por la zona "segura".




Estos dos días me he alojado en la casa de la madrina de Estefi, que viven en Quilpué, a 30 minutos de Valparaíso en metro. Pero ella no estaba así que me ha abierto las puertas de su casa de par en par Alfredo, su marido. Me han tratado genial, como si estuviera en mi propia casa. Ha sido una pena no conocer a Marta, la madrina de Estefi, pero seguro que en otra ocasión coincidimos. Muchísimas gracias Alfredo por tu cortesía y amabilidad. Nos veremos pronto, seguro.






Ayer, como tenía “día libre”, me fui a ver la casa más famosa de Pablo Neruda, la que está situada en “Isla Negra”, una pequeña localidad de la costa pacífica, donde el agua golpea con fuerza sus olas. Y de nuevo me ha encantado la casa de Neruda. Igual que “La chascona” (la casa que tiene en Santiago), ésta está construida como un barco.



Esta noche parto para el desierto de Atacama. Me alojaré en San Pedro de Atacama, y en dos o tres días tomaré un 4x4 que me llevará en otros 3 días a Bolivia.
Chao!

PD: Igual que en Santiago, las Universidades siguen haciendo su publicidad... Agus, en esta si que sólo falta la foto de Callejo... que bueno!

viernes, 4 de febrero de 2011

Nº 19: SANTIAGO DE CHILE, UNA CIUDAD A LOS PIES DE LOS ANDES.



Ya llevo dos días y medio en Santiago, pero me queda poco tiempo aquí, mañana voy para Valparaíso, la ciudad costera y bohemia de Chile.
Santiago te recibe con un clima extraordinario y con una fuerte familiaridad. Si en la entrada anterior dije que me recordaba a una ciudad castellana, más bien me recuerda a una ciudad del levante español, como puede ser Alicante, Murcia o Castellón, con sus palmeras en la plaza mayor… pero eso sí, multiplicado por 10, esta ciudad es enorme. Aquí vive un tercio de la población total de Chile. Y digo que me recuerda a una ciudad española porque la plaza de armas (o plaza mayor) es “típical espanhis”, con su catedral, su cabildo, y los edificios históricos que albergan la casa de correos, el museo nacional… como se nota que la fundo un español, el “conquistador” Pedro de Valdivia. La verdad es que hay mucha diferencia entre las ciudades coloniales españolas y las que son posteriores o anteriores al “conquista”. Aquí, Pedro de Valdivia (el conquistador) y O´higgins (el libertador) se reparten las calles, estatuas y plazas de la ciudad a partes iguales. Es casi igual de fácil que en Argentina saber dónde estás situado uno en el plano de la ciudad…




Las calles más concurridas y centrales son las que desembocan en la plaza de armas. Y la más importante es la “avenida Ahumada”, que viene a ser la Florida de Buenos Aires o la calle Preciados de Madrid. En esta calle te puedes encontrar por la noche los típicos puestos de tíos que pintan caricaturas, vendedores ambulantes, gente haciendo espectáculos (y dándolos…) payasos, malabaristas, mimos, y hasta gente con telescopios que por 300 pesos chilenos (0,50 €) te enseñan una estrella del firmamento, realmente curioso, hoy he descubierto la estrella Sirio.




Esto por laa noches, porque por las tardes, en la plaza de armas la gente se reúne como en cualquier plaza de un pueblo, pero lo curioso es ver cómo se forman corrillos alrededor de dos personas jugando al ajedrez o las damas. Está lleno de gente jugando por las tardes.
Pero, lo mejor de los puestos ambulantes por el centro son los puestos de “Mote con Huesillos” (que no “mate”) es una típica bebido chilena de verano que se sirve fría y cuya composición en principio no tiene buena pinta, pero cuando lo pruebas… esta cojonudo! En un vaso de plástico echan trigo cocido (que yo pensaba que era maíz) y luego le añaden una especie de almíbar de una fruta que se llama durazno (como el melocotón) y trozos de durazno, todo frio… la mezcla es extraña, pero está buenísimo. Te dan una cucharilla y a disfrutar se ha dicho! (Por que no habrá un “mate” con huesillos???? así podría acompañar a los argentinos en su ceremonia…)
Acabo de venir del centro (que está al lado del Hostel) y hoy casi no encuentro un típico puestecillo de mote con Huesillos… se le había acabado el mote a todos, y he me recorrido toda Ahumada y aledaños buscando un poco de Mote de Huesillo. Al final lo he conseguido…




La verdad es que la ciudad es muy segura. De noche puedes andar sin ningún problema.
Me he recorrido toda la ciudad. He subido a los dos típicos miradores de la ciudad. La colina de San Cristóbal, desde donde puedes ver toda la ciudad, la enorme ciudad, y al fondo los andes. (que casi los puedes tocar con los dedos…) Y el otro famoso mirador es Santa Lucia, una pequeña colina donde Pedro de Valdivia fundó la ciudad cuando llegó aquí por mil quinientos y pico (no, no “y pico” no!!! eso no se puede decir aquí… si acaso “mil quinientos y algo”, mejor…)



He ido a una de las casas que Pablo Neruda tenía y que se puede visitar. No he podido evitar acordarme de mi tío Jose, porque la casa está entera construida como si fuera un barco. Por supuesto la decoración, pero también la forma de la casa en general, seguro que a mi tío le encantaría.
En la plaza de la constitución coincidí con el cambio de guardia y me quedé a verlo como un guiri más. Me sorprendió ver tantos perros sueltos por la ciudad, incluso estaban hasta en medio del cambio de guardia, entre los militares… realmente curioso.



Todo el mundo en silencio escuchando la banda y los perros ladrando como locos a los militares y a los caballos. Ya en el Calafate me sorprendió la cantidad de perros callejeros que hay, incluso en Bariloche, y aquí también, pero es que en Santiago van en plan “pandillas” y están “de buen año”... yo les miro y digo: vaya tela, ya lo decía mi abuelo Luis “más vale ser perro en muchas casas que amo en otras…” pues en este caso es igual, pero callejeros. Llegué a mi explicación cuando vi a un montón de perros tumbados a la bartola en pleno parque público comiendo pequeños montones de comida para perros que alguien les habría dejado allí. (ves Trufo como “las bolas” no están tan malas?)



Volviendo a la plaza de la constitución, allí se encuentra el palacio de la moneda, donde sucedieron los hechos del golpe de estado de Pinochet y el suicidio de Allende. Y nada mejor para entender lo sucedido que visitar el recién estrenado “Museo de la Memoria y los Derechos Humanos”. Ha sido de lo mejor que he visto en Santiago, me ha encantado y emocionado. He recordado viejos conocidos como Víctor Jara y descubierto otros estremecedores relatos.



Qué ejemplo nos dan los Chilenos “dejando atrás” sus diferencias y juicios morales para “sólo” recordar y dar a conocer aquellos hechos y que no se vuelvan a repetir…
Y ahora vamos con algo menos serio:


CURIOSIDADES CHILENAS:

- Y hoy el primer puesto es para el “Mote con Huesillos”, menuda bebida!
- Siguiéndole de cerca está la típica comida que hay en los “bares” aledaños a la plaza de armas… calamares? Como en la plaza mayor de Madrid? No… “Vienesas”… eh? Bueno, llámalo “Pancho”, “perrito caliente”, como quieras, pero están por todos lados. Ah! Y si venís por aquí, importante: El bote rojo No es el ketchup, es la crema de “Aji Chileno”… y como pica!!! “Perdona señorita, para confirmarlo por última vez: el verde es el Ketchup, no? Seguro?”…


- Aquí en Chile sigue siendo un filón los cómics de un personaje que yo de pequeño, pero muy de pequeño leía (seguro que tengo todavía algún tebeo en casa de mis padres) se trata de “Condorito”… si, si, el pájaro raro ése, sigue vivo…
- No pasa tanto como en Argentina, pero existe un problema con el tema del cambio. Hay muy pocas monedas. Me acuerdo que muchísimas veces en los supermercados argentinos como no tenían cambio, decían: “Son 2,55, le importa que le dé un caramelito en vez de los cinco centavos?” (el record fue un día que me llegaron a “ofrecer” 5 caramelitos…) Bueno, pues aquí en Chile, los de los supermercados son más “serios”: “Quiere donar para el hogar del jubilado 3 centavos?”… buenísimo!
- Y que decir de la comida… que me voy a dejar (si es que algún día la tuve) la “línea” en Sudamérica… a base de empanadas “de Pino” (que lleva de todo), Perritos calientes, galletones (que son alfajorcitos pero a lo gigante, como si hubieran actuado en la peli “Cariño he agrandado a los niños” ( aunque la primera era mucho mejor…)) y van rellenos de Manjar ¿? (Ah! Dulce de Leche?… pues como se enteren los Argentinos que les copiáis el producto y encima le cambiáis el nombre…)



- La ciudad está llena de carteles de Universidades que ofrecen sus “servicios”. Hay un montón por toda la ciudad, y los que se encargan de hacer la publicidad y ofrecer su imagen son los directores, catedráticos, rectores…etc de las Universidades!!!. Les ves ahí, en el cartel a los tíos, todo serios diciendo “Ven a nuestra Universidad, serás el mejor preparado” (Te imaginas al Callejo en el nuncio Agus?)… pero es que realmente hay un montón de Universidades privadas en Chile… parece mentira.



- Y derepente en plena Avenida O´Higgins me encuentro el restaurante "Cantábrico". El dueño es de Santander según me dijeron las camareras, porque cuando fui no estaba. Bueno, pues nada, me puedes poner una de "rabas"? Ah! Que aquí solo hay perritos calientes... vaya tela.
- Y lo mejor, he pasado mil veces delante de esa calle y hasta hace 5 minutos no me he dado cuenta… Aquí hay una calle que se llama “Mac Iver”… por fin el reconocido homenaje que se merecía el tío… de algo sirve saber hacer bombas con chicles, no?


PD: He visitado todos los sitios que recomiendan las guías, todos. Pero hay uno que no aparece en los mapas turísticos, y a mí me hacía mucha ilusión ir. A la mayoría no les dirá nada, pero yo sé que a uno pocos sí…

miércoles, 2 de febrero de 2011

Nº 18: Y LA PANAMERICANA ME TRAJO A SANTIAGO.



La ruta número 5, o también llamada “Panamericana”, es la carretera que atraviesa Chile de sur a norte y que luego sigue ascendiendo hasta finalizar en Alaska. El inicio de la ruta está en la Isla de Chiloé, y desde allí he ido subiendo poco a poco, primero a Puerto Montt, luego Puerto varas, después Pucón y ahora Santiago. Lo mejor es que no la dejaré hasta llegar al fin de mi viaje, o por lo menos hasta que me desvíe a Iquitos, si es que al final paso a Brasil por el Amazonas que no lo tengo muy claro.
La Panamericana en Chile es lo que la ruta 3 o la Ruta 40 a Argentina. La gran diferencia es que es una auténtica autopista con sus dos carriles en cada dirección y ni un solo bache… ahora, eso sí, hay que pagar peajes cada 100 KM aproximadamente. (Tampoco son muy caros, entre 4 o 5 euros… claro, que tiene casi 2000 Km…)



Hoy he pasado otro día más en la carretera (como decía Miguel Ríos) y la verdad es que se me pasa rapidísimo, la verdad es que siempre se me pasa el tiempo rápido en la carretera. Antes, en Riegoturf me pasaba el día con la maleta, el coche y en Hoteles. Ahora he cambiado eso por la mochila, buses y Hostales… pero al fin y al cabo es lo mismo… bueno, o casi…
El paisaje en este lado de los Andes es completamente diferente que en el lado argentino, ya me lo había comentado el padre de Estefi, y así es. Aquí todo es más verde y no dejas de ver campos de cultivo en ningún momento… completamente diferente a Argentina. Lo que más se ve son campos de maíz y viñedos.



Según vas subiendo hacia Santiago vas viendo los campos de viñedos por todos lados, y como telón de fondo, los Andes. Si bien al principio no son montañas muy altas, excepto algún volcán que aparece de vez en cuando (entre ellos estaba el “Volcán descabezado”, muy bonito) pero de repente empiezan a parecer enormes montañas según te vas acercando a Santiago… hasta que llegas a la capital de Chile y te das cuenta la razón que tenía Amaral cuando canta eso de “Santiago de Chile se despierta entre montañas”.

No me ha dado tiempo de ver mucho, pero desde luego Santiago de Chile está completamente rodeado de enormes montañas. En invierno y con nieve debe ser impresionante.

He llegado a la estación de bus y lo primero que me encuentro es un tío que dice ser taxista y que me lleva donde sea por poco precio, “no te preocupes voy en metro”, “Pues no hay metro ha habido un accidente y está cortado. De verdad que no hay metro, te llevo? No vayas que no hay metro”, “no te preocupes, voy a ver si han “restablecido” el servicio…”




Me bajé en la parada de la Universidad de Chile, en pleno centro, y de momento todo lo que he visto (que es muy poco)… me recuerda a cualquier ciudad castellana, incluida la plaza de armas, que viene a ser la plaza mayor de la ciudad. Por cierto, el metro es muy bueno y no es caro (80 céntimos de euro), tiene 5 líneas y muy buena pinta.
Pues eso, que ya estoy en Santiago de Chile, y me quedaré aquí 2 o 3 días.

PD1: Ayer después de ascender el volcán el Lunes, estaba muy cansadete… llevo casi un mes SIN PARAR y ayer la verdad es que no podía más. Así que me fui a la “playa” en uno de los lagos de pucón a descansar y después a unos saltos de agua que son muy bonitos, se llaman los “Ojos de Caburgua”. Menudo ruido que hacen simplemente 5 cascaditas… no me quiero imaginar el ruido que deben hacer las cataratas de Iguazú…











PD2:Que os parece el Hostel en el que estaba en Pucón?... menudas vistas.

lunes, 31 de enero de 2011

Nº 17: EL VOLCÁN VILLARRICA… POR FIN HICE CUMBRE EN UN VOLCÁN DE SUDAMÉRICA!!!




Ayer llegué a Pucón, un pequeño pueblo que en menos de 10 años se ha transformado en un destino turístico plagado de gente por sus calles. Y como no, que es lo que atrae de este pueblecito?… su enorme lago y su bonito volcán, típico precioso paisaje de esta zona de Chile. Encima, además puedes practicar rafting, kayak… y todos los deportes al aire libre que existen… o casi todos.
Para mi, el mayor atractivo de esta localidad es su enorme volcán. El “Villarrica” de 2847 mts de altura, no es muy alto, pero de la zona es el más alto de los volcanes y las vistas desde su cumbre deben ser increíbles. Y lo mejor es que se puede subir sin muchas dificultades técnicas y encima Pucón está preparado, pues hay un montón de agencias que te guían a la cumbre. Esto es una ventaja, por que en otros volcanes no sucede, pero una gran desventaja… la cantidad de gente que sube y los precios abusivos que han pactado las agencias. Total, que como lo que yo solo necesito son unos crampones, un piolet y una buenas botas, mientras hacía turismo en la ciudad fui preguntando en las agencias, y claro ninguna quería alquilármelos, prefieren venderte el “pack completo”. Y encima te dicen lo típico, que sin guía no está permitido subir… que sin agencia no se puede... ya.



Así que preguntando en la oficina de turismo me dicen que hay una agencia que alquila el material, y que se puede subir sólo, pero para conseguir el permiso de ascenso por tu cuenta hay que presentar una “credencial” como una tarjeta de federación de montañismo o algo así… bueno, pues se me acumulan los problemas para subir sólo… al final voy tener que ir con todo el mogollón de gente.
El problema de ir con una agencia normal es que primero es carísimo solo por ascender una montaña que creo puedo ascender sin guía y además la gente que suele ir no está acostumbrada y son grupos de mucha gente con pocos guías y tocará esperar la fila hasta llegar a cumbre, pasando frio y penurias… solo de pensarlo se me quitan las ganas de subir… Y lo peor! Cada agencia te alquila un traje con sus “colores y emblemas” y las imágenes que he visto son 200 tíos subiendo en plan “concurso” y en grupos y cada uno con su uniforme, que parece aquello el programa ochentero de Torre Bruno con los “tigres” y los “leones”. Pero lo peor de lo peor es que te venden que después de subir el volcán, bajas desde su cumbre resbalándote por el hielo, en plan parque de atracciones o aquópolis… lo siento pero eso no es para mí, y desde luego no me parece muy seguro bajar así una montaña de casi 3000 mts con nieves perpetuas. Además, muchas veces pasa que tienes que dar media vuelta porque la agencia solo lleva un guía para 10 personas y se ven sobrepasados. las agencias cumplen un buen papel para la gente que no ha subido nunca una montaña y quieren iniciarse, y siempre que tengan un guía por cada 3 clientes como mucho.





Total que me acerco a la agencia que me recomendaron en la oficina de turismo, y me dicen que sin problemas, que me pueden alquilar lo que necesite, genial!.
El problema es la acreditación… y como no la tengo aquí, hablo con el dueño de la agencia y me dice que no me preocupe que puedo subir, que les diga a los de la entrada del parque nacional que me han robado en Valparaiso el carné de la federación… menudo lío, pero el tío me dice que suele funcionar con la gente que quiere subir sola y no tiene aquí el carnet de la federación.
A las 6 de la mañana estábamos en la agencia. Todos disfrazados con el uniforme menos yo… llegamos a la entrada del parque y al final no hay problemas, hablo con el del parque y me dice que tire para arriba pero que tenga cuidado con las grietas y las placas de hielo. Los de la agencia me llevan como un cliente más y allí nos despedimos, nos vemos en la cumbre o a la vuelta en la camioneta.
Ya veo la fila de gente que va para arriba. Los primeros son los de naranja, seguidos muy de cerca por los de azul con ribete amarillo, y más atrás los de negro y otros de azul… y así hasta que se acaba la fila…



Yo tiro para arriba siguiendo a los grupos, voy adelantando sin darme cuenta gente hasta que antes del glaciar no hay nadie más por delante… ups! Mi plan de seguir huella no ha funcionado…
Llego el primero a un control del Parque Nacional, dos tipos majetes me piden la acreditación para poder escalar sólo… ¿Cómo era aquello, que me la habían robado, donde? En Valparaiso? Pues eso…
No problem, no me dicen nada, se lo creen o ya sabem el truco... sólo me dicen lo mismo, que cuidado con las grietas y las zonas de hielo. “Gracias, Chao”. “Buen Suerte”, me dicen.
Total, que me veo solo en un volcán del que no he visto ni un plano, sólo las indicaciones que me ha dado el tío del parque ( que en principio son muy claras y parece un camino “evidente”) pero lo que no me esperaba era encontrarme solo abriendo huella y disfrutando como un enano.




Pienso en esperar para ver si algún grupo va más rápido por detrás, pero no les veo ni aparecer, así que tiro para arriba y de vez en cuando me paro para asegurarme que al fondo aparece algún grupo y de esa forma confirmarme que voy por el camino correcto.
A las 3 horas me veo en la cara norte, en una pala larga y empinada y pienso, pues vaya con la subida fácil que decían las agencias, por aquí la gente que no se ha puesto nunca unos crampones lo va a pasar mal.



Llego al final de la pala y veo a lo lejos a los primeros grupos en pasar el primer canal, y se desvían a la izquierda… “así que no es por aquí”… ups! Pero veo que las dos subidas se conectan arriba y no tengo problema para pasarme a la ruta “normal”. Al final me planto en el cono del volcán, me quito los crampones y subo para arriba. Solo queda trepar un poquito por las rocas y ver el cráter aparecer, pero antes ya se siente el fuerte olor a azufre que desprende la fumarola del volcán Villarrica, que está totalmente activo…



Llego a la cumbre y me encuentro solo, allí arriba, a los bordes de un cráter entre verdoso y amarillento y con una fumarola que desprende unos gases fétidos. Alrededor de mí en un radio de no mas de 100 Km veo 4 volcanes más y debajo de mí un mar de nubes por el sur, y por la cara este puedo ver los glaciares que rodean el volcán (por ahí sí que hubiera sido complicado y peligroso ascender… menudas grietas se veían…)
Grabo con la cámara la cumbre y rodeo el cráter por la arista, aunque no doy la vuelta completa al cráter, ya que no se si se puede y además no me parece muy seguro. Y me quedo allí, al refugio de la fumarola a comerme el típico bocata de jamón disfrutando de la cumbre.



Qué bien me lo he pasado, como he disfrutado descubriendo la ruta de ascenso a este volcán, por fin he hecho cumbre en un volcán de Sudamérica!
una hora y media después aparece el primer grupo llegando a la cima, hago alguna foto más y aprovecho para que me hagan una foto a mi, y para abajo. Me cruzo con los de “mi grupo” cuando voy bajando y charlo un poco con los guías, mucha gente se ha dado media vuelta, pero muchos más llegarán a cumbre en un rato. Me espero un poco para ver como bajan los primeros desde la cumbre “deslizándose” por la nieve, como decían las agencias… tengo mucha curiosidad por ver ese espectáculo, porque nunca en mi vida he visto nada igual en una montaña, bajar por “surcos” en la nieve creados específicamente por los guías de las agencias para sus clientes… vaya tela!
Y allá van… por fuertes pendientes a veces, sin crampones, e incluso algunos con plásticos, deslizándose por nieve blanda pero muchas veces por hielo! Que peligro! No entiendo nada. Están jugando en el glaciar de una montaña como si de un parque de atracciones se tratara.



Hablo con uno de los guías y me dice que casi casi obligan a bajar así a sus clientes pero que al final les gusta, que si no estarían hasta la noche para que bajaran el volcán. También me dice que “muchos escaladores que vienen aquí dicen que esto es una aberración hacia la montaña (Pues eso creo yo, macho…) y que no es seguro bajar así, pero casi nunca pasa nada, esta montaña es un juguete” (creo que ninguna montaña es un juguete...)
Abajo, charlando con Gonzalo, uno de los guías de mi agencia, le pregunto si no hay riego de autolesión con los piolets, ya que los clientes bajan así y no tienen mucha o ninguna experiencia con este material, y me dice: “esto no hay que decirlo muy alto, pero este año ya van unos cuantos heridos, la semana pasada una chica se clavo el piolet en la cara, en la pómulo y un chico hace dos se fracturo el peroné”… sin comentarios…